Los meteorólogos pronostican que el huracán, que tiene vientos máximos sostenidos de 130 kilómetros por hora y categoría uno en la escala Saffir-Simpson, aumentará su intensidad a medida que se acerca a la mayor isla de las Antillas por las cálidas aguas del Caribe.
El Instituto de Meteorología de Cuba (INSMET) advirtió a la población de que se debe prestar "la mayor atención" a su evolución y trayectoria, porque "representa una amenaza potencial para las provincias centrales y orientales" de la isla.
La Defensa Civil cubana declaró la "alerta ciclónica" para las provincias centrales y orientales de Sancti Spíritus, Ciego de Ávila, Camagüey, Las Tunas, Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo, y dejó al resto del país en "fase informativa", el nivel inferior de advertencia.
El nuevo ciclón, decimosexto organismo tropical y octavo huracán de la temporada 2008 en el Atlántico Norte, amenaza a los cubanos apenas diez semanas después de que el huracán "Gustav" atravesara el extremo occidental del país el 30 de agosto, seguido del 7 al 9 de septiembre por "Ike", que recorrió casi toda la isla de este a oeste.
Esos dos ciclones dejaron a su paso siete muertos, un número total de heridos aún no comunicado oficialmente, importantes afectaciones a las reservas de alimentos y pérdidas calculadas en 8.600 millones de dólares, más del 10% del Producto Interior Bruto del país, según fuentes oficiales.