Madrid tiene espíritu musical. Eso debía considerar Nicolás de Peñalver y Zamora, conde de Peñalver y alcalde de la Villa de 1907 a 1909, al referirse a este arte y a su influencia en la capital. "Es un elemento de cultura artística. No todo ha de ser construir alcantarillas y estoy decidido a crear la Banda Municipal", anunció.
Corría el año 1909 y el Ayuntamiento pretendía tener una banda sinfónica a imagen y semejanza de la de Valencia, y con la inspiración de las bandas militares. Era la tercera intentona para crear esta formación (el marqués de Pontejos presentó un proyecto en 1836 que no cuajó y el marqués de Altavilla hizo lo propio con idéntico resultado en 1905). Fue la definitiva.

Un total de 85 músicos consiguieron plasmar Madrid en un pentagrama. Nota a nota, han pasado cien años en los que la Banda Sinfónica Municipal se ha convertido en el conjunto de estas características más importante de España y uno de los más relevantes a nivel internacional.
Durante mucho tiempo, se dedicó a cubrir la temporada de espectáculos de verano al aire libre. En la actualidad, y bajo la dirección del maestro Enrique García Asensio, como director técnico-artístico y de Juan Foriscot Riba, como subdirector, los 92 músicos titulados que conforman la Banda ofrecen dos ciclos en el Teatro Monumental, el Ciclo de Otoño y el de Invierno, y otro denominado Primavera-Verano, en el parque del Retiro. Todos ellos en domingo. Este año participan en La Noche en Blanco y Los Veranos de la Villa.
Homenajes, discos y libros
Con motivo de este centenario la Banda pretende realizar a través de 40 conciertos (10 en distintos distritos de la ciudad, uno cada jueves) sucesivos homenajes a sus directores y subdirectores.
También se realizarán conciertos conmemorativos con motivo de los centenarios de Ruperto Chapí e Isaac Albéniz, y por el Día Europeo de la Música. La cita más importante tendrá lugar este martes en el parque del Retiro a las 21.30 horas, en un concierto que combinará música y fuegos artificiales. Se interpretarán piezas de Albéniz, Chapí y Häendel. Además, se ha realizado un libro y una recopilación de discos conmemorativos.

El prestigio de la Banda y su aceptación entre el público -habitualmente toca en Madrid, pero también ha actuado en Alicante, Albacete, Valencia, Bilbao, Barcelona, La Coruña, Málaga, Toledo, San Sebastián, Bruselas y Maastricht- pesan ante la responsabilidad de ser la única agrupación musical del Ayuntamiento abierta al público. Y llega el estrés. "No hay nervios, pero sí tensión porque es un año muy especial para la formación por su contenido histórico", comenta Enrique de Tena, uno de los presidentes de la comisión de músicos de la Banda.
Estadísticas musicales
En todo este tiempo, el concepto musical y el repertorio han ido evolucionando y equilibrándose. Música clásica, pasodoble, zarzuela, jazz y hasta pop. Tantos estilos y canciones necesitan mucho ensayo. Durante el verano la Banda practica tres veces a la semana y toca otras dos.
En invierno se reduce a una actuación cada siete días y los ensayos aumentan a cuatro. Es la única opción para que la orquesta funcione como una máquina perfectamente engrasada que pueda satisfacer al público. "La gente es muy exigente y congratula como profesional que valoren nuestro esfuerzo. Nos siguen mucho y no quieren que nos repitamos. Un señor me entregó un día una estadística que había hecho a mano con las veces que habíamos tocado cada canción en la temporada. Así que tenemos que renovarnos siempre", asegura de Tena.

Esa filosofía de aprendizaje, exigencia y renovación se nota en los ensayos. "A ver si tenemos cuidado con esas semicorcheas", regaña García Asensio. Un tirón de orejas sólo para entendidos que para el común de los mortales pasa desapercibido. A pesar de ello, el ambiente es distendido. Entre escalas para calentar los dedos y afinaciones, los músicos charlan y bromean con sus compañeros. Todo influye para garantizar la concentración y la calidad musical. Cuando acudió
Madridiario a la sala de ensayos que tiene en el Pabellón 12 de la Casa de Campo
, la Banda tocaba casi a la perfección una pieza de Georg Friedrich Häendel.

De ahí al aforo completo y la temporada redonda queda poco camino. Eso sí, los músicos piden un empujón para llegar al objetivo.
Según Gregorio Muñoz, copresidente con De Tena, "no somos ajenos a los problemas que sufre la sociedad con la crisis. Hemos tenido algunas carencias de plantilla que estamos tratando de solucionar porque si faltan piezas, no se puede funcionar al cien por cien. En este sentido, esperamos que el Ayuntamiento nos ayude a poder garantizar que la Banda municipal viva, al menos, cien años más".