Al inicio de su discurso, Uribe fue interrumpido por un individuo situado entre la audiencia que fue escoltado rápidamente fuera del recinto por los servicios de seguridad.
Grupos de defensa de los derechos humanos, sindicatos y exiliados colombianos han expresado su oposición al tratado de libre comercio que Ottawa negoció con Colombia, y que actualmente está parado en el Parlamento canadiense, por la situación de derechos humanos en el país latinoamericano.
Pero durante una rueda de prensa posterior a su discurso, Uribe dijo que los asesinatos contra líderes sindicales y civiles han disminuido gracias a su política de seguridad y que su Gobierno ha desarrollado una enérgica lucha contra los paramilitares "cuyo objetivo era el asesinato de trabajadores".
El presidente colombiano añadió que su Administración nunca ha dudado en perseguir las violaciones de los derechos humanos "pero también el Gobierno tiene que ser firme para defender las fuerzas armadas".
"Desde Canadá quiero decir que no nos podemos poner desde la Presidencia de la República, ni el Ministerio de Defensa, ni las Fuerzas Armadas simplemente a dejarnos acomplejar, a pensar que las cosas están mal hechas cuando hemos procedido eficazmente", afirmó.
Uribe también se negó a clarificar si se presentará a una segunda reelección.
Tras su presencia en Montreal, Uribe viajará a Ottawa para reunirse con el primer ministro canadiense, el conservador Stephen Harper, y el principal grupo de la oposición, el Partido Liberal, frente a los que defenderá el acuerdo de libre comercio.