La tardanza en el inicio del ingreso del primer conjunto, provocó un considerable retraso en la participación de los grupos de folkloristas, que esperaban su turno en la conjunción de las calles Aroma y Potosí.
En este lugar se habían concentrado, como todos los años, vivanderas, peinadoras, personas que comercian ganchos, cintas, pitos y otros objetos que en la ocasión son requeridos por los danzarines, especialmente aquellos que son nuevos.
La comitiva de autoridades abrió el desfile folklórico, que en la ocasión tiene también una esencia espiritual; porque se trata de la primera promesa, que muchos participantes nuevos realizarán, de bailar una de las 18 especialidades del Carnaval de Oruro.
Fernando Gómez Chavarría, delegado de Culturas de la Prefectura del Departamento de Oruro, manifestó que el primer convite es, precisamente, sinónimo de la devoción de las personas que llegan a los pies de la Virgen de la Candelaria, “los nuevos para hacer su promesa de baile durante tres años y los otros reafirmar la devoción de seguir bailado en su honor”.
Con sorpresa y desagrado observó que nuevamente, los grupos que se dividieron e hicieron de las suyas, sin acatar lo dispuesto, un acuerdo por el cual se habría determinado que los conjuntos debían unificarse o no se permitiría desdoblamiento.
Dijo que en el lugar de la partida se registraron peleas entre un grupo de tobas, que atropelló a los conjuntos Negritos del Pagador y Antawara, acción que pretendió conseguir el ingreso del grupo disidente, “una actitud contraria al sentido espiritual que tiene la expresión folklórica, que protagonizan orureños y los connacionales que llegan a Oruro para esta ocasión”.
El primer convite, dijo, mostró a los grupos folklóricos muy disminuidos y ello debe llamar a la reflexión, porque en el último convite se observará que estos conjuntos triplicarán su membrecía y ello se debe a que llegan grupos de danzarines de las consabidas filiales de La Paz, Cochabamba, y otros lugares del país.
Puntualizó que “se ve con buenos ojos la realización de las entradas Virgen del Socavón (VISO), de los estudiantes de secundaria y la Entrada Folklórica Universitaria”, de donde se puede rescatar gente para las diferentes especialidades de danza del Carnaval de Oruro.
Dijo que pese a la prohibición de mantener filiales impuesta por una resolución de la directiva de la Asociación de Conjuntos Folklóricos de Oruro, en muchos conjuntos se continúa recibiendo gente del interior del país.
Una mala costumbre que no se puede erradicar es el consumo de bebidas alcohólicas de parte de grupos de jóvenes que, una vez que están ebrios, provocan desordenes y actos reñidos por la moral y las buenas costumbres; a lo que se suma la falta de baños públicos que motivan que cualquier esquina sirva de urinario tanto de las personas como de los danzarines.
En algunos conjuntos participantes del Carnaval ya no se exige la uniformidad de la ropa de convite, el caso de la Llamerada Zona Norte, también de la Morenada Central Comunidad Cocani, en el caso de las pañoletas que se colocan al cuello son de distinta tela.
Los baches, constantes y obligados descansos generaron un retraso considerable en el desarrollo del primer convite que al cierre de este despacho informativo continuaba, además, se esperaba su conclusión en la madrugada de este lunes 9 de diciembre.
Como ya es costumbre, en la terminal se observó un ajetreo característico de estas fechas previas al Carnaval de Oruro, las empresas de transporte interdepartamental elevaron el costo del pasaje hasta el máximo permitido.
También, en el sector del calvario no faltaron los tradicionales sorteos de animalitos, entre los que se encontraban pollitos, chanchitos, patos, entre otros, que con los años se han convertido en una nueva atracción de esta celebración folklórica en la ciudad de Oruro.
Un apreciable número de personas del interior, que llegaron dese el pasado viernes, tuvieron que retornar después de que cumplieron con las actividades programadas por sus conjuntos, en la jornada del Primer Convite.