García permaneció media hora en esa terminal y luego volvió en la misma avioneta que lo había llevado al lugar, hacia La Paz.. En realidad, el dignatario no salió de su avioneta durante los 30 minutos en los que la nave permaneció estacionada en la pista de aterrizaje.
Ésta es la segunda vez que varias personas manifiestan su rechazo a las máximas autoridades del Gobierno en Santa Cruz. El pasado viernes el presidente Evo Morales tuvo que salir de prisa de la Universidad Gabriel René Moreno, en medio de una lluvia de piedras. Ese día, la muchedumbre rebasó la seguridad presidencial.
Ayer la gente, entre mujeres y jóvenes, algunos portando palos, rompió vidrios y puertas del hotel. Los diez policías que resguardaban el lugar no pudieron controlar a la muchedumbre. El grupo enardecido pidió autonomía e independencia. A su retorno a la sede de gobierno, en el Palacio Quemado, García dijo que el Poder Ejecutivo respeta el derecho a la protesta, en alusión a las personas que gritaban a las afueras del hotel Los Tajibos, y abogó porque impere el diálogo.
“Esperemos —señaló— que prime el diálogo, la voluntad de concertación y que garanticemos actividad y trabajo en estos momentos excepcionales de nuestra economía que está bien. Hay que aprovechar.
Vamos a exportar casi cuatro mil millones de dólares, tenemos riqueza en petróleo, en minerales...”.