Lo del euro empieza a ser más que preocupante
viernes 02 de noviembre de 2007, 18:54h
Actualizado: 04 de noviembre de 2007, 17:12h
Decir que el euro está por las nubes es algo que se podía afirmar hace semanas, meses y años. Sin embargo, lo verdaderamente preocupante no es que esté en un cambio muy alto respecto al dólar, sino la fortaleza que está demostrando tras el verano.
Un repunte puntual no es peligroso, ya que acaba arreglándose 'solo'. Pero lo que estamos sufriendo ahora va más allá de ser un simple 'pico'. Para el consumidor el efecto directo no es especialmente negativo, es el momento de comprar por Internet en páginas en las que se pague en dólares, o de organizar un viaje para ver la estatua de la libertad.
Pero para la economía española es muy preocupante. El sector exterior, que en los últimos datos estaba moderando su déficit, puede verse muy resentido. Directamente, las empresas que tienen negocios en áreas donde se usa el dólar, han visto sus cuentas reducirse en unos cuantos millones de euros por esta evolución de la moneda comunitaria.
Como efecto secundario, que no menos peligroso, sino todo lo contrario, los productos europeos se encarecen día sí y día también en el mercado exterior, principalmente en los que compiten con otros países del dólar.
¿Qué se puede hacer? lo primero, pedir a la Reserva Federal estadounidense que deje de bajar los tipos y rezar porque desaparezcan los miedos a que la famosa crisis 'subprime' se mantenga en el tiempo.
Lo segundo, esperar a que Bruselas haga algo para evitar que el euro siga marcando máximo histórico tras máximo histórico.
Y, por último, esperar que las empresas españolas multinacionales estén preparadas para este bache. Si no lo están, tocan vacas flacas.