La bocota de Hugo Chávez.
Esta vez fue en la XVII Cumbre Iberoamericana, que se realiza en Santiago de Chile, donde el presidente venezolano aprovechó para darle con un caño a otro de sus enemigos, ayer le tocó al ex-presidente español José María Aznar. Claro, "Pepe" Aznar se merece eso y mucho más, pero ubiquémonos... no en una alta reunión de mandatarios. El grado de torpeza de Chávez creo que sólo es comparable con el grado de torpeza de su archienemigo Geroge W. Bush cuando quiere justificar la Guerra en Irak. Mientras José Luis Rodríguez Zapatero, actual Presidente de España, quería intervenir, Chávez seguía esañado con descuerar a Aznar haciendo que nada más y nada menos que el Rey de España, Don Juan Carlos de Borbón, perdiera la paciencia y saliera en defensa de su amigo Pepe de una forma también muy fuera de lugar.
Vergüenza ajena.
Yo dije, ¡listo! ¡aquí se arma!, porque ya veía que el rey estaba por levantarse a pegarle un puñetazo a Chávez para que se callara. Después, Daniel Ortega -gracias a dios no fue Evo Morales- sumisamente le cedió otro minuto a Chávez para que siga despotrincando contra Aznar y repartiendo amenazas.
Ordenando las cartas.
Sí. José María Aznar fue un verdadero desgraciado. Llevó a España a la Guerra en Irak, permitió un desastre ecológico de grandes dimensiones en Galicia y todo el norte de España, mintió sobre el atentado terrorista en Madrird el 2004 y fue uno de los pocos gobiernos que reconocieron oficialmente al gobierno golpista que intentó bajar a Hugo Chávez del poder en el año 2002. Éso y mucho más... sin embargo, Hugo Chávez no puede cometer el improperio, por más razones que tenga, de hablar así de un ex mandatario ya que, por malo que sea, es el resultado de elecciones democráticas... y peor aún... de otro país. Si no respeta la democracia entonces demuestra que se rige por sus pasiones y antojos más que por la razón y los valores democráticos.
Los desubicados.
Me llamó la atención la justificiación que dió Carlos Lage, Vicepresidente de Cuba, lean: el hecho de que un gobernante fuera elegido democráticamente no era suficiente para legitimarlo...un presidente debe legitimarse con su conducta... ¿Qué tal esa? Chávez siempre habla de sus 60% en las votaciones... ¿y qué hay de su conducta? En todo caso, me quedo con las palabras de Zapatero... el único que no perdió la compostura y se mantuvo a la altura de la situación:
Se puede discrepar radicalmente de las ideas, denunciar los comportamientos, sin caer en la descalificación. Estoy seguro que toda esta mesa y todos los latinoamericanos quieren que todos los gobernantes democtráticos seamos respetados, hoy y mañana, aunque discrepemos profundamente de las ideas que tengamos.
Me adhiero plenamente a eso.
copiado de: http://animaldeciudad.blogspot.com