Ya que sus compañeros de ‘pupitre’ parlamentario le han dado tantos disgustos durante esta legislatura, el presidente del Congreso, Manuel Marín, optó este viernes por pasar un ratito agradable y se despidió compartiendo una copa con el personal de la Cámara y repartiendo regalos entre los hijos de los funcionarios a modo de Rey Mago.
A la copa institucional que se celebró a media mañana en el hall del Edificio de Ampliación IV, acudió prácticamente todo el personal que trabaja a diario en la Cámara, desde los más veteranos – algunos llevan veintitantos años-, a los más jóvenes, a quienes Marín dedicó una breves pero cariñosas palabras de despedida, tanto de la legislatura que ahora acaba como de sus cuatros años como Presidente.
Su discurso estuvo exento de mensajes políticos salvo el anuncio de que convocará una reunión de la Mesa del Congreso el próximo día 10 de enero para dar las últimas ‘puntadas’ y dejar cerrados los presupuestos del Plan de Modernización de la Cámara, del que se muestra muy orgulloso y ufano.
Como colofón, pidió “que los niños se acerquen a mí”, y uno a uno fue entregando a los pequeños, hijos de los funcionarios que han acudido este curso a la guardería del Congreso – abierta hace dos años a iniciativa suya-, una bolsa en la que había una cajita con caramelos, un muñeco de peluche, gomas de borrar, lápices, cuadernos y otros regalitos navideños, todos ellos con el logotipo del Congreso para que no olviden de donde viene el ‘detalle’ de los Reyes Magos.
Luego, como uno más, Marín se mezcló entre los asistentes al acto para brindar con champán por el futuro, no solo suyo – se va a dar clases a la Universidad y a ofrecer conferencias sobre el cambio climático- sino por el del resto de los funcionarios con los que si hizo muchas fotos de recuerdo.
Marín también abrazó a algunos de sus más entrañables colaboradores y estrechó manos a diestro y siniestro, e incluso besó a las periodistas que diariamente hemos estado haciendo información parlamentaria. El ‘bueno’ de Marín, como algunos – no todos, ya se sabe- diputados de su grupo le llamaban, sacó a relucir durante la copa navideña su faceta más humana.
Un día antes, Marín dio por finalizada la VIII Legislatura con un emotivo discurso, el cual pueden ver pinchando sobre la imagen.
