7 años de cárcel para dos miembros de los GRAPO
jueves 14 de febrero de 2008, 16:41h
Actualizado: 15 de febrero de 2008, 14:26h
La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha mantenido este jueves su petición de 7 años de cárcel para los miembros de los GRAPO Israel Torralba Blanco y Gema Rodríguez Miguel por el atraco a dos vigilantes de seguridad que transportaban al furgón la recaudación de un supermercado en Cuatro Caminos.
Los acusados, en compañía de otros dos miembros de la banda, abordaron el día 8 de julio de 2000 a los dos vigilantes por la espalda, les desarmaron, y encañonándoles, les robaron un maletín y una saca cuyo contenido ascendía a más de cuatro millones de pesetas.
Así lo expone el fiscal Luis Barroso en su escrito de conclusiones definitivas, en el que añade que los acusados tenían como fin "apoderarse del dinero para sufragar los gastos de la organización".
Los procesados, imputados por un delito de robo con violencia e intimidación agravado con el uso de armas, tendrán también que pagar, según ha solicitado el Ministerio Público, la cantidad de 23.870,31 euros para indemnizar a la empresa de seguridad.
Jorge Barroso, uno de los vigilantes, ha explicado al tribunal que, después de tirarle al suelo, la chica que llevaba el arma "apretó el gatillo, pero no salió ninguna bala".
Los dos agentes de policía que asistieron a la llamada de los vigilantes, quienes también han comparecido en la vista, han ratificado que recuerdan que hubo un intento de disparo.
Asimismo, ha prestado declaración el instructor de las actas de reconocimiento policiales, que ha recordado que a través de fotografías, los afectados reconocieron a tres de los atracadores, prueba que para los abogados de la defensa ha resultado insuficiente.
"Al único que vi fue al que me atacó a mí", ha afirmado el otro vigilante, Miguel Ángel García, refiriéndose al hombre que le retuvo y que no está identificado, aunque ha reconocido que la mujer que le apuntó con la pistola "tenía la carita redonda, era más bien pequeña" y respondía al nombre de Esther.
Los acusados, por su parte, han manifestado al principio del juicio oral que no tenían "nada que hablar con este tribunal", y se han mantenido en silencio durante toda la vista.
De la lectura de sus declaraciones policiales, se desprende que Israel Torralba reconoció su participación en los hechos y no inculpó a nadie, al contrario que su compañera Gema Rodríguez, quien nunca ha admitido haber intervenido en el atraco.