Rajoy intenta salvar como sea la crisis con el PP vasco
lunes 12 de mayo de 2008, 17:05h
“Como un jarro de agua fría”, reconocen fuentes del PP que cayó esta mañana en la nueva cúpula del PP la decisión de la presidenta del PP en el País Vasco, María San Gil, de abandonar la ponencia política por discrepancias sobre su contenido, fundamentalmente con las relaciones que plasma el texto con los partidos nacionalistas. La posibilidad de un adelanto electoral en Euskadi y la propia situación interna del PP, ha llevado a Rajoy a intentar cerrar esta nueva grieta cuanto antes.
La preocupación que embargó al líder del PP nada más conocer el comunicado de la líder vasca llevó al propio Rajoy a convocar de forma “urgente” en Génova a San Gil, que tenía previsto acudir a un acto en Madrid, así como a los otros dos integrantes de la ponencia política, el canario, José Manuel Soria, y la catalana Alicia Sánchez Camacho. En vista del revuelo organizado tras su anunciado abandono, la dirigente vasca canceló su asistencia al acto - fue sustituida por Esperanza Aguirre-, sin dar explicaciones oficiales, y acudió presta a la sede del PP, en la calle Génova 13, donde estuvo reunida hasta bien entrada la mañana con Rajoy. La intención era buscar una salida a esta renuncia e intentar que no se materialice ese abandono y San Gil vuelva a la ponencia.
Sin embargo, fuentes del PP aseguraron a este diario que el acuerdo al que se llegue no tendría que pasar necesariamente por una rectificación drástica de su postura de la dirigente vasca – lo que la haría quedar en mal lugar- pero sí por encontrar una formula “intermedia” que garantice en la redacción del texto la tesis contraria de la actual dirección del PP vasco a “tender puentes con los partidos nacionalistas, especialmente el PNV” si se empecinan en mantener sus planes soberanistas.
Algunos dirigentes populares no tienen duda de que detrás la dura postura contra los nacionalismos de San Gil se encuentra el eurodiputado y ex ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, cuya influencia en el PP vasco sigue siendo muy fuerte. Estas fuentes se sorprenden de que a Mayor Oreja se le “olvide” que ocupó esa cartera en los tiempos en los que el gobierno de Aznar mantenía pactos tanto con el PNV como de CiU sin que entonces le dolieran prendas.
En opinión de estos dirigentes el PP no puede cerrarse la puertas a futuros acuerdos con estos partidos “porque esto nos llevaría de nuevo al asilamiento político” y lo que busca ahora la nueva cúpula del partido es precisamente lo contrario, “tender puentes con todos las fuerzas democráticas y no crearse más enemigos”. Una política que, como se ha visto, les ha dado unos pésimos resultados tanto en Euskadi como en Cataluña.
Además, recuerdan que el PP gobierna en Canarias con otra fuerza nacionalista, como es Coalición Canaria. De ahí que San Gil discrepe con el líder del los populares canarios, Jose Manuel Soria, integrante también de la ponencia política.