Además, fuentes oficiales indicaron que entre los reclusos huidos tras la explosión, que ha causado un número indeterminado de víctimas, hay en torno a 400 insurgentes talibán.
Qadir precisó que los talibán "utilizaron un camión para volar la entrada y abrirla", matando así a "todos los guardias" que la custodiaban y sepultándolos bajo los escombros. Las fuentes oficiales añadieron que los insurgentes también dispararon varios cohetes contra distintos puntos del edificio, hecho de adobe.