Panamá suscribió el pasado viernes un acuerdo con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y el Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD), para diseñar una estrategia que mitigue los efectos del cambio climático en áreas indígenas.
El programa, con una inversión de cuatro millones de dólares, se concentrará en los ríos Chucunaque (Darién, oriente) y Tabasará (Bocas del Toro, noroeste); en la comarca Ngobe Buglé, en las provincias de Chiriquí (frontera con Costa Rica) y Veraguas (centro), en la comarca Emberá Wounáan, en donde se registran considerables riesgos por cambios climáticos.
Dicho proyecto, denominado "Incorporación de medidas de adaptación y mitigación del cambio climático", permitirá a 150.364 residentes en esas áreas hidrográficas superar las crisis producidas por fenómenos naturales.
La intención es la de incrementar la capacidad de las poblaciones mencionadas y del país para adaptarse a los efectos negativos producidos por esos cambios, como la degradación del suelo, presiones sobre los recursos naturales, alta vulnerabilidad, pobreza aguda y condiciones precarias de salud.
La firma del convenio estuvo a cargo de la viceministra panameña de Economía (MEF), Enelda de González, la coordinadora general de la AECID en Panamá, Cristina Deleito, y el coordinador residente del Sistema de las Naciones Unidas en Panamá, José Eguren.
En diciembre de 2006, el PNUD y el Gobierno de España firmaron un acuerdo, con el fin de establecer un nuevo fondo que permitiera acelerar los esfuerzos tendentes al logro de los objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).
El Gobierno español comprometió un monto de 28 millones de euros (42,96 millones de dólares) para el Fondo de Logro de los ODM, el cual impulsa el programa suscrito en Panamá y que se desarrollará hasta finales de 2010.