Sindicatos y empresarios apuestan por una regulación del teletrabajo
lunes 23 de junio de 2008, 14:00h
Actualizado: 24 de junio de 2008, 12:10h
Sindicatos y empresarios reclaman una regulación del teletrabajo mediante una negociación colectiva, según se desprende del análisis de la situación de los teletrabajadores europeos elaborado por sindicatos de España, Grecia, Hungría e Italia.
El sindicato UGT-Madrid, destacó la similitud encontrada entre las condiciones laborales de los teletrabajadores de nuestro país con Grecia, Hungría e Italia, así como las carencias y dificultades con las que este colectivo se encuentra, por lo que consideran necesaria una normativa que ayude a desarrollar todo el potencial de esta forma de trabajo, pero que en ningún caso suponga una limitación en derechos de los trabajadores y trabajadoras que la realizan.
Los sindicatos apuntan a que la indefinición del teletrabajo está dificultando enormemente su implantación en pequeñas y medianas empresas, ya que no ven clara la aplicación de la normativa laboral en materias como seguridad y salud en el trabajo o la protección de los datos y responsabilidades subsidiarias.
En lo que respecta a los empresarios, se detectaron distintas situaciones. Por un lado, las empresas tradicionales, menos abiertas a la innovación, que se mostraron contrarias a implantar nuevas formas de organización del trabajo que puedan suponer falta de control, y por otro, las que entienden el teletrabajo en términos de ventaja competitiva en el mercado y apuestan por las nuevas tecnologías. Sin embargo, en ambos casos, los empresarios apuestan por una regulación mediante la negociación colectiva.
Otras de las conclusiones que se desprenden de la comparativa es que no existen datos del número de teletrabajadores en ninguno de estos países, por lo que la falta de definición ha llevado a que en algunos casos como es en España y Hungría, se confunda teletrabajo con trabajo en el domicilio, lo que no es lo mismo. UGT-Madrid cree necesario que en los acuerdos de empresa se potencie de forma explícita la comunicación entre el teletrabajador y sus representantes sindicales, incluyendo el uso de los medios de difusión y comunicación de la empresa (correo electrónico e intranet), además de facilitar al comité de empresa los datos de contacto con ese trabajador o trabajadora.
En empresas grandes, la desregulación ha creado situaciones extrañas, como es la de una de las empresas estudiadas en España. En esta compañía y tras una fusión de empresas, una parte de los teletrabajadores tenían un contrato de trabajo a domicilio, otra parte un contrato específico de teletrabajo realizado de manera permanente y una tercera parte, sin ninguna regulación específica. Sin embargo, en las grandes empresas con una fuerte presencia sindical, la implantación del teletrabajo presenta un alto índice de satisfacción de todas las partes.
En lo que respecta a los efectos positivos del teletrabajo, las conclusiones de los distintos análisis realizados en las empresas donde se ha implantado esta forma de trabajo, coinciden en destacar el aumento de productividad y la reducción del absentismo. En estos momentos se dispone ya de elementos suficientes como para proceder a una regulación adecuada del teletrabajo, ya que la falta de un marco normativo en el que ubicarlo supone en la práctica la indefensión de trabajadores y empresarios.
Por último, y en lo que respecta a la postura de las organizaciones sindicales, UGT-Madrid apuesta por la innovación y la aplicación de las nuevas tecnologías en los aspectos relativos a la organización del trabajo, pero siempre garantizando el crecimiento en la calidad en el empleo.