Un año después de su elección como Presidente de la República en Francia,
Nicolas Sarkozy debuta este 1 de julio como Presidente semestral de la Unión Europea, pero revisando a la baja sus ambiciones y proyectos en un continente sacudido todavia por el alza del precio del petroleo, por el endémico indice de crecimiento económico, y por el rotundo NO irlandés, que pone de manifiesto la crisis institucional en la Europa de los 27.

La Torre Eiffel se ha encendido este primero de julio con los colores de Europa y las prioridades de la Presidencia francesa expuestas este 30 de junio a través de la televisión por Nicolas Sarkozy siguen siendo las mismas: Cuatro prioridades y cuatro temas espinosos, en los que los intereses nacionales se oponen entre si buscando la cuadratura del círculo europeo en lo político, en lo económico y en lo fiscal.
“Europa -dice Sarkozy- debe poder defender a sus ciudadanos de las consecuencias de la globalización”, el problema es que unos se sienten mas defendidos que otros y la Europa social no es una de sus prioridades.
Primera prioridad francesa: La defensa del medio ambiente con propuestas para reducir la contaminación y las emisiones de CO2, lo que tropieza con el escollo de aquellos paises recien llegados a la Unión, que estiman prioritario su propio desarrollo económico antes de empezar a hablar de ecologia. El aumento vertiginoso del precio del petroleo en el mercado mundial tampoco favorecerá la propuesta francesa de una reducción general del IVA y su iniciativa en favor de una política enérgetica común. Recordemos que mientras Francia apuesta por la peligrosa industria nuclear, Alemania y Polonia son los dos paises que mas carbón consumen y por tanto de los que mas contribuyen a la contaminación atmosférica.
Segunda prioridad: Un acuerdo que permita la reglamentación de la inmigración según los criterios de “
inmigración escogida” o selectiva defendidos por Paris. Un tema que pone sobre el tapete las reacciones mas primarias y racistas de los europeos contra la emigración, incluida la que llega de los paises del este, que forman ya parte de la Unión , tema que será sin duda uno de los caballos de batalla de las elecciones europeas en junio de 2009.
Tercera prioridad: Favorecer una política de defensa y seguridad europea común con el proyecto de una fuerza de intervención de 60 mil hombres y reformar la financiación militar de la Unión Europea. Asignatura pendiente desde hace muchos años en Europa, con una industria de armamento fragmentada frente a la potencia de las firmas americanas que dominan el mercado mundial
Cuarta prioridad: la refundación de la PAC, o la reforma de la política agricola común a la luz de la crisis alimentaria mundial, favoreciendo según Paris, una “preferencia europea” que seria mas sanitaria que económica. Recordemos que Francia es la primera potencia agrícola europea y uno de los paises que mas ayudas recibe para su agricultura.
Si las asignaturas pendientes son de por si difíciles de aprobar, el NO irlandés ha venido a complicar aún mas la tarea de la Presidencia francesa, que deberá pasar una buena parte de su tiempo a intentar resolver la crisis institucional, cuya importancia es mayor de lo que parece, pues las directivas de la Unión Europea de los 27 tendrán mayor o menor legitimidad en función de cual sea el funcionamiento y las reglas de esas Instituciones comunitarias.
Según un reciente sondeo: Uno de cada tres franceses desconfia hoy por hoy de la anunciada construcción europea. Nicolas Sarkozy deberá pues tranquilizar a su propia opinión y convencer a sus 26 interlocutores en busca de un improbable denominador comun. Sarkozy tiene seis meses para lograr la cuadratura del círculo europeo.