Desarticulada una red que falsificaba carnés de conducir en Arganda
viernes 18 de julio de 2008, 17:14h
Actualizado: 19 de julio de 2008, 12:50h
Agentes de la Guardia Civil detuvieron a 18 personas en la localidad de Arganda del Rey tras la desarticulación de una organización especializada en la falsificación, estafa y robo con fuerza de permisos de conducir, en el marco de la denominada operación 'Arturo', según informó este viernes el Instituto Armado.
Los estafadores se hacían pasar por funcionarios de la Dirección General de Tráfico (DGT) y ofrecían sus servicios a través de Internet. Las investigaciones se iniciaron el pasado mes de abril, cuando una víctima contactó con los agentes de la Guardia Civil y comunicó su sospecha sobre la existencia de un grupo especializado en falsificar permisos de conducción que, incluso, ofertaba sus servicios a través de la red.
Esta información dio lugar a la instrucción de las pertinentes diligencias policiales bajo la supervisión de la titular del Juzgado de Instrucción número seis de Arganda del Rey, donde los agentes del equipo de Policía Judicial de dicho municipio localizaron a una persona de nacionalidad española, F.T.C., que podría haber realizado labores de intermediario para conseguir permisos de conducir a cambio de un beneficio económico.
Gracias a esta operación, los agentes pudieron ubicar a N.T., de nacionalidad rumana, que presuntamente era el encargado de la realización de los permisos de conducción y era supervisado por el también ciudadano rumano G.T.
La investigación dio lugar a la detención de trece individuos, diez de nacionalidad española, dos rumanos y un paquistaní, así como a la realización de registros domiciliarios, donde fueron localizados diversos efectos, entre otros los útiles para la falsificación de los documentos.
Así, la Policía pudo comprobar la existencia de otro grupo, liderado por un ciudadano español, N.S.L., que también realizaba encargos de permisos de conducir falsificados, pero en esta ocasión aseguraba a sus futuros clientes que los permisos de conducir falsificados serían grabados por un operador, que colaboraba con el grupo, en las bases informáticas de la Dirección General de Tráfico.
Finalizada esta fase, los agentes de la Guardia Civil centraron todos sus esfuerzos en la vigilancia del segundo grupo, cuyo cabeza visible era N.S.L. que, según pudieron constatar los integrantes del Equipo de Policía Judicial de Arganda del Rey, se comprometió con diversas personas para la obtención del permiso de conducir, sin llegar a hacerles entrega del mismo, pero sí cobrándoles la minuta por su confección.
Existencia de un segundo grupo
Como fruto de estas investigaciones se pudo conocer que esta persona, además de ubicar a las víctimas que quisieran hacerse con un permiso de conducción falsificado, también obtenía créditos para financiar la compra de vehículos e, incluso, de dos cachorros de perro.
Para lograr la concesión de estos créditos, N.S.L., utilizó el nombre de su suegro y también las nóminas, el certificado de vida laboral, así como toda la documentación necesaria para obtener la financiación.
Gracias a esta segunda investigación, los agentes averiguaron que por este método se habían logrado financiar dos vehículos y la compra de dos cachorros de Buldog francés, valorados en más de 800 euros cada uno, y que fueron revendidos a terceras personas.
En esta fase, la Guardia Civil logró la detención de cinco personas de nacionalidad española, entre las que se encuentra una mujer de 25 años
Durante el registro domiciliario en la casa del principal encausado, fueron localizados 210 teléfonos móviles, que resultaron pertenecer a una empresa de telefonía móvil que había sufrido días antes un robo con fuerza.
En este domicilio también fueron intervenidos otros efectos de dudosa procedencia e, incluso, un arma de fuego que figura en las bases de la Guardia Civil como sustraída, así como munición para la misma.