Y es que no, no hay demasiadas novedades importantes en los llamados ‘confidenciales’, que a veces son casi periódicos de partido. ¿Qué digo? Periódicos de mítin. No hay sino que ver ‘El Plural’, 'Libertad Digital’ o ‘El semanal digital’, y un poco también ‘Elconfidencialdigital’, ejemplos todos de toma de posiciones políticas predeterminadas. Pero a todos les atraer la renuncia de Gas Natural a la OPA por Endesa. Pero nada especialmente revelador en este apartado, que tanta tinta ha hecho correr.
Bueno, noticias lo que se dice noticias, quizá en El Confidencial Digital, donde se dice que los resultados electorales de Gallardón serán mejores que los de Esperanza Aguirre (hombre, si Miguel Sebastián va a seguir con ideas geniales como el cierre al tráfico de la Gran Vía, no nos extraña). Y que ETA preparaba un envío de armas desde Francia a España.
No les cansamos mucho más hoy, que estamos de fin de semana. El caso es que algunos confidenciales insisten en su parcialidad y en aventar especies. Pero, al menos, por esta agua se bucean noticias nuevas, a veces arriesgadas. No nos extraña el declive de la prensa de papel, la verdad: leer la prensa digital es, al menos, más divertido.