El presidente ruso,
Dmitri Medvedev, reconoció este martes oficialmente la independencia de ambos territorios, tal y como le reclamaron las dos Cámaras del Parlamento, algo que condenó ya ayer el secretario general de la OTAN,
Jaap de Hoop Scheffer.
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El Consejo del Atlántico Norte condena la decisión de la Federación Rusia de reconocer a las regiones de Georgia de Osetia del Sur y Abjazia y pide a Rusia que revierta su decisión", reza la declaración de los embajadores ante la OTAN emitida al término de su encuentro.
En ella, los embajadores reclaman a Rusia que "
respete la integridad territorial de Georgia y cumpla sus compromisos" en el marco del acuerdo del alto el fuego suscrito por Moscú y Tbilisi al destacar que "
la recuperación de Georgia, su seguridad y estabilidad son importantes para la Alianza".
Asimismo, lamentan que la actuación de Rusia en el conflicto y su reconocimiento de Abajzia y Osetia del Sur "
ponen en duda su compromiso con la paz y la seguridad en los Cáucasos". Dicho reconocimiento, agrega la nota, "
viola muchas resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que ha ratificado sobre la integridad territorial de Georgia y es inconsistente con los principios fundamentales de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa en los que se basa la estabilidad de Europa".
Medvedev busca apoyos en Asia

Por su parte Medvedev ha viajado a Dushanbe, la capital de Tayikistán, para tratar de conseguir apoyo de sus aliados del este en su política contra Georgia y para hacer frente a las reacciones de los países occidentales, que han condenado duramente el reconocimiento de la independencia de las regiones separatistas georgianas de Osetia del Sur y Abjazia por parte del Kremlin.
Medvedev asistirá también a la cumbre de la Organización de Cooperación de Shangai (SCO, por sus siglas en inglés) que se celebrará este jueves, pero los aliados de Moscú en la antigua Unión Soviética, en Asia y en otras partes del mundo, que se han aliado tradicionalmente con el Kremlin contra Occidente, han guardado silencio.
El mayor éxito para Rusia sería conseguir el apoyo de China cuando Medvedev se reúna con su presidente,
Hu Jintao, durante la cumbre. Sin embargo, los analistas sostienen que Moscú no recibirá un respaldo decisivo de Pekín.
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China, que tiene a sus propios separatistas, será el mayor problema", manifestó
Alexei Mukhin, líder del Centro de Información Política de Rusia.
"El reconocimiento de Abjazia y Osetia del Sur es inaceptable para Pekín", advirtió.
Según analistas, Medvedev puede esperar de los líderes del SCO que digan que entienden los motivos de Rusia, pero sin ir más allá. "Nadie reconocerá a Osetia del Sur y Abjazia", señaló Boris Makarenko, subdirector del Centro de Tecnologías Políticas de Moscú.
Saakashvili tiene miedo a no regresar

Mientras el presidente ruso viaja por Asia, su homólogo georgiano,
Mijail Saakashvili, ya ha anunciado que no acudirá a la Cumbre extraordinaria de jefes de Estado y de Gobierno que la Unión Europea celebrará para tratar la crisis del Cáucaso el próximo lunes por temor a que el Ejército ruso aproveche su ausencia para invadir el espacio aéreo georgiano e impedir que regrese a su país.
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Si dejo Georgia, los rusos podrían bloquear nuestro espacio aéreo e impedir que vuelva al país", indicó Saakashvili en una entrevista publicada hoy por el diario alemán 'Bild'. En ella, el presidente georgiano volvió a acusar a Rusia de haber iniciado el conflicto, haber cometido crímenes de guerra y estar tratando de cambiar las fronteras de Europa de forma unilateral.
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Rusia está tratando de cambiar las fronteras de Europa por medio de la violencia. Si Europa les deja que esto ocurra, Rusia lo volverá a hacer en el futuro", advirtió Saakashvili, quien reiteró que fueron los rusos quienes iniciaron el conflicto el pasado 8 de agosto. "
Sólo cuando los tanques rusos entraron en Osetia del Sur, comenzamos a utilizar artillería".
Rusia asegura que la entrada de sus tanques se produjo en respuesta a la incursión y el bombardeo efectuados por el Ejército georgiano la noche del 7 al 8 de agosto sobre Tsjinvali, la capital de la región.

De momento, quienes sí vuelve a casa es el el personal diplomático destinado en Moscú, excepto dos personas. "
Hemos decidido retirar nuestros diplomáticos de la Embajada georgiana en Moscú, pero dos de ellos seguirán allí" explicó la ministra de Asuntos Exteriores georgiana,
Ekaterine Tkeshelashvili.
El embajador georgiano en Moscú ya fue llamado a consultas en julio de este mismo año, cuando aviones de combate rusos violaron el espacio aéreo georgiano.
Kosovo no puede servir de precedente

El presidente kosovar,
Fatmir Sejdiu, manifestó este martes que el reconocimiento de su independencia por parte de aproximadamente 50 países desde que proclamó su secesión de Serbia el pasado febrero no justifica la decisión de Rusia de reconocer a Abjazia y Osetia del Sur como naciones independientes de Georgia.
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Siempre hemos dicho y continuaremos insistiendo en que Kosovo es un caso especial que no puede ser tratado como precedente para otras zonas en conflicto, territorios y regiones", explicó Sejdiu en Prístina, la capital kosovar, informa la agencia RIA Novosti.
Así pues, subrayó que Kosovo está del lado de los "
líderes mundiales" --en referencia a Estados Unidos y la mayoría de los Estados miembros de la UE-- en lo que respecta a Osetia del Sur y Abjazia, al tiempo que advirtió de que el reconocimiento de la independencia de estas regiones por parte de Rusia no impedirá que más países defiendan la soberanía kosovar.

Previamente, el ministro ruso de Exteriores,
Sergei Lavrov, señaló que la decisión de Moscú no tiene ningún paralelismo con Kosovo, y recordó que ya advirtió de que el apoyo internacional a la separación de Kosovo de Serbia podría degenerar en más declaraciones de independencia.
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Belgrado nunca ha intentando utilizar la fuerza militar o sembrar dudas sobre las conversaciones de paz de 1999, pero éstas han sido frustradas por los albano-kosovares apoyados por Occidente. Sin embargo, fue Tiblisi el que minó los acuerdos en Osetia del Sur y Abjazia", consideró Lavrov.