Liga de Quito hizo valer el 4-2 cosechado en la ida para terminar clasificándose en una eliminatoria de la primera fase que tuvo perdida durante casi dos tercios del encuentro del jueves, debido al tempranero 2-0 que consiguieron los bolivianos.
Tan solo habían transcurrido 40 segundos cuando el delantero chileno Renato Ramos, del Bolívar, se encontró dentro del área con un balón suelto que remató sin piedad ante la mirada inoperante de la defensa del conjunto quiteño.
Los ecuatorianos reclamaron que el balón le había pegado en la mano al propio Ramos, pero el árbitro del compromiso, el paraguayo Ricardo Grance, entendió que fue un lance fortuito.
Sin que el campeón de la Copa Libertadores de América tuviera tiempo para ubicarse en el terreno de juego, en el minuto 5, Emilio Martínez derrotó con un golpe de cabeza al portero de Liga, José Cevallos, y anotó el segundo gol del Bolívar, que esa altura era suficiente para clasificarse a octavos.
Pero Liga de Quito sacó a relucir su condición de favorito en la eliminatoria y con un golazo del chileno Reinaldo Navia (m.65) despertó a Bolívar de su sueño.
El fulgurante arranque de los locales, con una efectividad inmejorable, desató la euforia de los pocos aficionados 'celestes' que se dieron cita en el Hernando Siles, de La Paz.
Pero tanta alegría y durante tanto tiempo, sólo hizo más grande la decepción final.
El partido también arrancó con polémica, ya que Liga de Quito reclamó la expulsión del defensor argentino del Bolívar Nahuel Fioretto y un penalti en el área del guardameta boliviano Carlos Arias.
Durante la primera media hora, los ecuatorianos sólo inquietaron la portería de Arias con un par de lanzamientos de falta, mientras que los locales iban convirtiendo el partido en un monólogo de pases.
En los instantes finales del primer tiempo el colombiano Valentierra y el chileno Ramos, dos de las figuras del equipo paceño, perdonaron en dos ocasiones lo que hubiera podido significar un destino muy diferente para la eliminatoria.
Mediada la segunda parte, el partido salió del letargo para convertirse de ida y vuelta, y en ese contexto Liga sacó provecho con el golazo de Navia, quien desde el borde del área coló el balón por el ángulo, en un remate imposible para Arias.
Bolívar se desinfló por completo con el gol de los ecuatorianos y la eliminatoria perdida, cedió el balón y el dominio de las acciones a Liga, hasta que casi al final del partido, con mucho empuje y poca claridad, volvió a perdonar al conjunto rival.
Así, desperdició hasta dos clarísimas oportunidades, la primera de Ramos que, solo ante Cevallos, cabeceó fuera (m.85), y poco después los bolivaristas no supieron aprovechar un balón que quedó suelto en el área pequeña tras una gran parada del arquero ecuatoriano tras un duro remate de Valentierra.