La banca española, en el inicio de su nueva temporada de resultados, de la mano de Banesto, volvió a sacar pecho frente a sus rivales europeos, y en pleno azote de la crisis crediticia, lideró las subidas en el Ibex, del 1,27% al cierre. Las dudas, por quinta jornada consecutiva, fueron más palpables en el resto de mercados europeos, con nuevos desplomes bancarios incluidos, en especial en Reino Unido.
La bolsa española vuelve a salir relativamente bien parada de otra jornada marcada por la tensión existente en los mercados crediticios. Con las secuelas aún del desplome bursátil vivido ayer, la apertura en Europa despejó el camino de los rebotes. Las expectativas de una sucesión de rebajas de los tipos de interés a escala global ayudaban a recuperar parte del terreno perdido en la sesión previa.
Las subidas llegaron a esfumarse de los mercados europeos poco después, coincidiendo con el rebrote de las alertas sobre los bancos británicos, y con los desplomes de Barclays, Lloyds, HBOS y, sobre todo, Royal Bank of Scotland, por las dudas que crea sobre su situación la inyección de capital proyectada por el Gobierno británico.
Las bolsas europeas tocaron entonces sus mínimos intradía. La reacción vino de la mano de posteriores anuncios de calado. Uno de los primeros en llegar fue el acuerdo del Ecofin para elevar a 40.000 millones de euros la garantía mínima sobre los depósitos. La sola noticia del acuerdo, después de las diferencias evidenciadas en los últimos días, ayudó a tranquilizar a los mercados.
Wall Street aportó su grano de arena a la mejora de las bolsas europeas, con el anuncio por parte de la Fed de la compra de deuda empresarial a corto plazo, en otro intento por desatascar los mercados crediticios.
El balance final de la jornada, en Europa, deparó rebotes casi in extremis. El Eurostoxx50 recuperó un 0,3%, el Cac francés un 0,6%, y el Ftse británico un 0,4%, a pesar del derrumbe bancario (-41,5% el rescatado HBOS, -39,2% Royal Bank of Scotland, -12,9% Lloyds y -9% Barclays). El Dax alemán, en cambio, no puso sobreponerse al varapalo del 14% de Commerzbank y del 9% de Deutsche Bank, y cerró un 1,12% a la baja.
El Ibex, siguiendo la tónica de las cuatro jornadas precedentes, volvió a mostrar un comportamiento más favorable que el del resto de Europa. Finalizó en 10.862 puntos, con un rebote del 1,27%, que sirve para recuperar una pequeña parte del 6% perdido ayer.
En contraste con los castigos bursátiles recibidos por la banca en mercados como Alemania y Reino Unido, y con las caídas del 4% en el índice sectorial europeo Dow Jones Stoxx 600 Banks, la banca española fue incluso el principal impulsor del Ibex.
En el estreno de la nueva temporada de presentación de resultados, Banesto encabezó los avances del Ibex, con un 4,87% de revalorización. El mercado premió así un incremento de los beneficios superior al previsto por los analistas. Santander destacó también al alza, con un repunte del 2,91%. BBVA, que ha aprovechado las últimas semanas para disparar su autocartera, subió un 0,69%, y Sabadell un 0,5%.