1.- Algunos aspectos de la reunión del G20 (Washington, 15/11/2008)
- Está precedida por la reunión de los ministros de economía y finanzas que se celebrará el 14 de noviembre.
- La Presidencia rotatoria del G20 la ejerce el presidente de Brasil, Lula.
- La agenda es amplia, no sólo incluye la crisis financiera y la adopción de medidas de reforma y regulación del sistema financiero internacional sino, entre otros temas: pobreza y desarrollo, promover el desbloqueo de la Ronda de Doha de la OMC, etc.
- De la reunión del G20 no pueden sino salir algunas conclusiones generales y un programa de trabajo que incluirá probablemente nuevas cumbres (previsiblemente una en enero, con Obama ya Presidente de los EE UU). La continuidad de la presencia de España, tanto en estas cumbres como en las reuniones preparatorias resulta esencial.
- Una delegación del G20 sindical de la CSI, que se celebrará el 14 de noviembre, se reunirá con representantes del G20 político.
- La CSI quiere mantener el máximo de reuniones y contactos bilaterales con los gobiernos, entre los días 13 y 15. El día 13, por la mañana, se reunirán con FMI y BM, y esperan cerrar, en dicho día, una reunión con Gobierno USA y Barak Obama. Guy Ryder tiene interés en mantener una reunión de contacto con Zapatero en Washington (tarde/noche del 14 o desayuno del 15).
1. Propuestas sindicales para el G20
Están basadas en el documento elaborado por el TUAC (Grupo de Trabajo de Política Económica) para el G20 sindical (“Declaración de Washington” de Global Unions) y en la resolución aprobada por el Comité Ejecutivo de la CES.
Las propuestas sindicales pueden estructurarse en torno a cinco ejes:
(i) plan de reactivación coordinado de la economía real,
(ii) nueva regulación de los mercados financieros mundiales,
(iii) plan de reactivación europeo y gobierno económico de la UE
(iv) nuevo sistema internacional de gobernanza económica,
(v) por un nuevo modelo de distribución de la riqueza.
(i) Plan de reactivación coordinado de la economía real
Para sacar lo más pronto posible de la recesión a las economías y prevenir el riesgo de una depresión mundial –estabilizando al tiempo los mercados de capitales y volviendo a las vías de creación de trabajo decente- hay que estimular la demanda de las economías y fomentar la confianza de inversores y consumidores. .
- reducción coordinada de los tipos de interés;
- programas de inversión en infraestructuras que estimulen la demanda a corto plazo;
- reforzamiento de los estabilizadores automáticos: mantenimiento y ampliación de los seguros de desempleo; otras ayudas sociales a los sectores de población más necesitados;
- promover planes públicos de creación de empleo; avanzar hacia un “Green New Deal”: medidas de creación de “empleos verdes”, impulsando energías alternativas, ahorro y eficiencia energética;
- medidas fiscales y de gasto público para respaldar el poder adquisitivo de las rentas bajas y medias;
- invertir en salud, educación y cuidado de niños/as y personas mayores; invertir en capital humano y en la mejora de los servicios públicos fundamentales;
- mantener –e incrementar progresivamente hacia el 0,7% del PIB- las ayudas al desarrollo de los países de la OCDE y emergentes hacia los menos desarrollados.
(ii) Nueva regulación de los mercados financieros mundiales
Para garantizar que nunca más se vuelve a `producir una crisis de esta envergadura como consecuencia de la acción de los especuladores y la irresponsabilidad de los gobiernos. Los costosísimos planes de salvamento del sistema financiero deben basarse en la nacionalización total o parcial de las entidades financieras y asegurar que el conjunto de éstas vuelven a cumplir sus funciones de financiación de la economía real. Las recomendaciones del Foro para la Estabilidad Financiera (Basilea II, abril de 2008) –exigencias de capital, gestión de riesgos, vigilancia de los productos estructurados y agencias de calificación- no son, ni mucho menos, suficientes.
- responsabilidad pública de los bancos centrales; mandato a los mismos para detectar y actuar frente a procesos especulativos;
- supervisión activa, exigencias anticíclicas sobre activos y normas contables para los bancos y otras entidades financieras;
- prohibir operaciones fuera de balance;
- regulaciones adecuadas para inversiones y flujos de capital que incluyan las normas internacionalmente reconocidas sobre gobernanza y transparencia y limite el apalancamiento de las inversiones financieras;
- mejorar la protección de los consumidores frente a los abusos de los bancos;
- reglamentar transferencias de riesgos crediticios, productos derivados y operaciones a corto;
- creación de agencias públicas de calificación de riesgos y nueva reglamentación del funcionamiento de las privadas;
- regulación de las firmas de inversión privadas, incluyendo los fondos de alto riesgo (hedge fund) y de renta privada (private equity)
- establecer controles que limiten las acciones especulativas en los intercambios comerciales (incluyendo mercados energéticos y de materias primas);
- reforzar la responsabilidad social y la buena gobernanza de las empresas; evitar, con medidas fiscales y de otro tipo, las remuneraciones e indemnizaciones abusivas y ligadas a ganancias a corto plazo de los directivos;
- régimen internacional que grave impositivamente las operaciones financieras;
- poner fin a los paraísos fiscales (lavatorios de dinero de la economía criminal, refugio de los evasores fiscales y eslabones de los procesos especulativos).
(iii) Plan de reactivación europeo. Hacia un gobierno económico de Europa.
Resulta imprescindible reforzar la coordinación de las políticas económicas de los países de la UE, para caminar hacia la creación de un gobierno económico europeo, al menos de la Zona Euro. La UE tiene que elaborar y aplicar un plan de reactivación económica propio.
- Plan europeo de inversiones en infraestructuras –transporte, comunicación, medioambientales-, energías renovables e innovación; creación de un Fondo europeo de inversiones para tal fin;
- coordinar –en contenidos y calendarios- los planes de reactivación nacionales de los países de la UE
- coordinar las políticas fiscales y presupuestarias; máximo grado de flexibilidad en la aplicación de los preceptos del Pacto de Estabilidad y Crecimiento;
- aprobar los reglamentos europeos necesarios que incluyan las normas regulatorias del sistema financiero que se preconizan en el apartado anterior;
- reforzar el funcionamiento de los mecanismos de diálogo social europeo existentes para asegurar la participación efectiva de los interlocutores sociales en la definición y aplicación de estas políticas.
(iv) Nuevo sistema internacional de gobernanza económica
Debe ir más allá de la regulación de los mercados financieros y de los sistemas de tipos de cambio para afrontar los desequilibrios de la economía mundial y afrontar los problemas del crecimiento, de los flujos de capital, del comercio mundial, etc.
- reforma y democratización de las instituciones financieras internacionales (FMI, BM); el FMI debe asumir, entre otras, funciones de vigilancia y control de los mercados financieros mundiales;
- reforzamiento de los demás organismos, económicos y sociales, del sistema de Naciones Unidas (OMC, OIT, UNCTAD, PNUMA, FAO, OMS, etc.) y establecimiento de un sistema de coordinación que de coherencia a sus actuaciones (en particular con los convenios fundamentales de la OIT);
- las distintas agencias rendirían cuentas a un Consejo Económico y Social, reforzado en sus competencias, que tendría un Comité de Dirección que asumiría el papel del actual G20 con competencias añadidas;
- concluir la Ronda de Doha de la OMC, restaurando la legitimidad pública del sistema comercial mundial y extendiendo simultáneamente los derechos fundamentales de los trabajadores definidos por la OIT;
- crear, o reforzar, los mecanismos de diálogo social, con participación de las internacionales de los interlocutores sociales, en todas las instancias aludidas
(v) Por un nuevo modelo de distribución de la riqueza
Entre las naciones y en el interior de las mismas. Hay que poner fin al modelo neoliberal que, además de generar la gravísima crisis financiera que padecemos, ha aumentado grandemente la desigualdad entre las naciones y en el interior de las mismas.
- establecimiento de políticas activas –internacionales, regionales y nacionales- que extiendan la aplicación de los principios del Trabajo Decente de la OIT;
- aumentos salariales relacionados con los incrementos de la productividad;
- extensión y reforzamiento de los derechos sindicales, el diálogo social y la negociación colectiva para lograr los objetivos anteriores; su consecuencia será la reversión de la actual tendencia a la disminución de la parte de los salarios en la renta nacional;
- sistemas fiscales justos y progresivos que contribuyan al crecimiento y a la distribución de la riqueza;
- ayudas de emergencia del FMI a los países en crisis y sin recursos propios, sin condicionarlas a las tradicionales exigencias de ajuste;
- prioridad en los programas del BM a los proyectos generadores de empleo decente y de desarrollo de los servicios públicos;
- cumplimiento de los compromisos para alcanzar los Objetivos del Milenio;
- fortalecimiento de la dimensión social de la globalización y del cumplimiento de los principios del Trabajo Decente por parte de las empresas multinacionales y sus subcontratadas; adhesión por parte de los países en desarrollo y emergentes a las Líneas Directrices de la OCDE para las EMN.