La medida anunciada en una nota por el Banco Central permite que, a partir del 1 de diciembre próximo, los bancos utilicen títulos públicos en lugar de dinero para cumplir con el encaje adicional que tienen que repasar al emisor sobre los depósitos de sus clientes en cuentas corrientes, inversiones a plazo y cuentas de ahorros.
La medida tiene por objetivo aumentar el volumen de recursos que los bancos pueden ofrecer a sus clientes y hacer frente a la falta de liquidez y a las restricciones al crédito, que se han convertido hasta ahora en los principales problemas provocados por la crisis financiera global en Brasil.
De acuerdo con el Banco Central, la nueva regla también tiene por objetivo reequilibrar los volúmenes recogidos en títulos y en dinero, que fueron alterados con las anteriores modificaciones al encaje bancario, para preservar la liquidez del sistema financiero.