La Comunidad dota de 128 desfibriladores a 78 municipios de la región
martes 18 de noviembre de 2008, 17:27h
Actualizado: 19 de noviembre de 2008, 12:45h
El consejero de Deportes, Alberto López Viejo, acompañado por el presidente del Real Madrid, Ramón Calderón y por uno de los médicos del equipo, presentó oficialmente el plan de subvenciones de la Comunidad de Madrid para dotar de desfibriladores semiautomáticos las instalaciones deportivas municipales de la región. Este programa cuenta con un presupuesto de 200.000 euros y se van a beneficiar de él 78 municipios, con un repartición total de 120 desfibriladores. El precio medio de mercado de un desfibrilador semiautomático es de 1.800 euros.
López Viejo, en su intervención aseguró sentirse muy satisfecho por
estas nuevas dotaciones que “reflejan el compromiso de la Comunidad de
Madrid, no sólo a la hora de construir instalaciones deportivas de alto
nivel, sino también con la seguridad y responsabilidad en la práctica
deportiva”.
El deporte implica en ocasiones situaciones de riesgo que, aunque
de forma muy esporádica, pueden surgir incluso entre el colectivo de
deportistas de elite cuya preparación y control médico, se supone, son
más exigentes. “Así pues –explicó López Viejo-, la práctica responsable de
la actividad deportiva implica reconocimientos médicos y revisiones
periódicas, además de las precauciones básicas a la hora de elegir el
momento y la disciplina deportiva a practicar”.
La parada cardiaca extrahospitalaria, de carácter inesperado, es un
problema de primera magnitud para la salud pública. En aquellos
establecimientos, locales y espacios de pública concurrencia, como son
las instalaciones deportivas, pueden darse casos de emergencia o
urgencia vital en los que hay que actuar con la máxima celeridad para dar
una adecuada atención.
La existencia en el mercado de los desfibriladores semiautomáticos
externos, que permiten identificar con altísimo nivel de fiabilidad las
arritmias susceptibles de desfibrilación y que de forma semiautomática,
mediante una acción voluntaria y guiada de quien lo maneja, producen
una descarga eléctrica, ha contribuido a que la comunidad científica
internacional apoye la utilización de estos aparatos por personal no
médico, aunque sí debidamente capacitado.
La ayuda máxima por Ayuntamiento ha sido de 5.400 €, que
corresponde al presupuesto aproximado del suministro de tres
desfibriladores semiautomáticos. Esta subvención ha aportado el 100 por
100 del coste del desfibrilador.
La Comunidad de Madrid continuará en 2009 este plan de
subvenciones, con una nueva inversión de 200.000 euros, alcanzando las
necesidades del 90% de los complejos deportivos municipales de la
región.
“El manejo de estos desfibriladores es sencillísimo, -aseguró el
consejero- y basta con seguir las breves instrucciones impresas en el
propio desfibrilador. En caso de no ser necesario su uso, la propia
máquina lo detecta y no produce la descarga eléctrica, por lo que el
margen de error es prácticamente nulo”.
La reducida inversión que supone el suministro de este equipo, su
fácil manejo y el corto período de formación que requiere la capacitación del personal encargado, han contribuido a que diversos organismos médicos de nuestro país recomienden su instalación en locales y zonas que por la actividad que desarrollan concentran un elevado número de personas.