El equipo económico de Uruguay anunció medidas para "amortiguar" el efecto de la crisis internacional en 2009 con estímulos a la inversión y apoyo a la producción y exportación, descartando una recesión, al proyectar un crecimiento de 10,5% en 2008 y de 3% en 2009.
En un foro ante empresarios, el ministro de Economía, Alvaro García, anunció para 2009 una "política de estímulo fiscal a la actividad productiva" que incluye "una reorganización del gasto público, la búsqueda de la preservación de los ingresos del Estado y que todo esto favorezca la implementación de medidas de apoyo al sector productivo".
Insistió en que las medidas buscan "amortiguar" el impacto de la crisis internacional, pues no se prevé una recesión en el país. En efecto, el viceministro de Economía, Andrés Masoller, dijo que Uruguay crecerá 10,5% en 2008 y 3% en 2009.
"El mundo está en recesión, la crisis nos afectará a todos, pero su impacto será menor en Uruguay", indicó Masoller, por los "altos niveles de inversión", los "equilibrios macroeconómicos", las "reformas estructurales" realizadas, "la estabilidad" y "la participación social en los frutos del crecimiento".
Lo que más afectará a Uruguay es la baja de los precios de las materias primas, en tanto se espera una caída en las exportaciones de 7% a 10% en lo que resta de 2008 y primeros meses de 2009, aunque Masoller dijo que se espera una "recuperación" de las ventas al exterior en el segundo semestre de 2009.
Indicó además que "el motor del crecimiento" en 2009 será "el consumo interno", debido a la "recuperación del ingreso" de los hogares, de 4,9% entre 2008 y 2009.
Las medidas anunciadas por García incluyen "nuevos estímulos a la inversión privada (en especial la que genere empleo), medidas para el sector exportador, fomento a las pequeñas y medianas empresas y mejora en el acceso al crédito".
Asimismo, indicó que se impulsará una "austeridad fiscal" que busca "una reducción de al menos 5%" de gastos "no afectados al cumplimiento de objetivos estratégicos", como las misiones oficiales, viáticos, ahorro en energía eléctrica, combustible, telefonía celular, publicidad y gastos extraordinarios.
Para preservar el nivel de ingreso del Estado, García dijo que se seguirá "reduciendo la evasión y el informalismo", en tanto se adecuarán algunos tributos como la tasa consular y la base imponible de un gravamen a los cigarrillos.
Asimismo, en 2009 habrá una "recomposición del resultado de las empresas públicas", pues en 2008 "no se transfirió a las tarifas la totalidad (de los aumentos) de los precios del crudo", deteriorando esos resultados, dijo.
"Los próximos ajustes de tarifas incorporarán un componente diferencial a favor de los sectores productivos", indicó García.
Por otra parte, dijo que "hay una serie de obras de infraestructura que el país tiene previstas", en las que "se promoverá la participación del sector privado (...) por un monto estimado de 1.000 millones de dólares".
Asimismo, el ministro indicó que habrá "nuevos estímulos a la inversión privada (con beneficios y exoneraciones), medidas para el sector exportador (entre ellas canje de certificados de tributos por efectivo por un total de 100 millones de dólares), fomento a las pequeñas y medianas empresas y mejora en el acceso al crédito".
En este último punto, dijo que habrá 125 millones de dólares del BID para "financiar proyectos de inversión"; y que el estatal Banco de la República "duplicará el monto destinado a financiar proyectos de inversión industriales, comerciales y de prestación de servicios en condiciones especialmente favorables", monto que en febrero alcanzará los 200 millones de dólares.
En tanto, el estatal Banco Hipotecario del Uruguay, que acaba de ser reestructurado, dará préstamos en moneda nacional a largo plazo, indicó.