www.diariocritico.com
El funesto comienzo

El funesto comienzo

jueves 04 de diciembre de 2008, 17:14h

La ruta iniciada el primero de mayo de 1975 condujo a este absurdo callejón sin salida

Durante largos años la supervisión y reglamentación de los mercados financieros constituyeron la tónica dominante. Fue la reacción inevitable al exceso de libertad que había conducido al "crack" de Wall Street en 1929. El primero de mayo de 1975 esta tendencia comienza a revertirse. En esa fecha se inicia en Estados Unidos el proceso de desregulación de sus actividades financieras. El aceleramiento que comienzan a adquirir las transacciones, bajo este nuevo ambiente, inquieta al Premio Nobel de Economía James Tobin, quien en 1978 lanza una alerta contra la agilidad excesiva que estaba adquiriendo el mercado. A su juicio, era necesario "colocar un poco de arena en el engranaje para mantenerlo frenado". Propone así un impuesto de 0,5 por ciento, sobre las transacciones financieras, cada vez que los capitales cruzaran alguna frontera. Lejos de seguirse su consejo, el mercado bursátil norteamericano acelera su proceso de desreglamentación con la llegada de Reagan al poder.

La Inglaterra de Margaret Thatcher, siempre dispuesta a seguir ejemplos de liberalización económica, inicia la desregulación de su mercado bursátil en 1986. Fue el llamado "big bang" de la Bolsa de Londres. De allí en adelante, la nueva orientación comienza a generalizarse por doquier y las transacciones financieras adquieren máximo dinamismo. Las principales Bolsas del mundo, funcionando sin pausa las 24 horas del día, evidenciaban ya para 1987 niveles cotidianos de intercambio de entre 150 y 300 millardos de dólares.

Sin embargo, mientras la euforia se apoderaba de los mercados, las burbujas financieras se iban inflando y explotando una tras otra al amparo de alguna mala noticia. El 19 de octubre de 1987 las Bolsas del mundo se encontraron ante su primera gran situación de pánico, después de la desregulación. El déficit comercial estadounidense, mayor de lo previsto, y el alza de las tasas de interés en Alemania, bastaron para sacudir el mercado hasta sus cimientos. En un solo día el índice Dow Jones perdió 508 puntos. Mil millardos de dólares se esfumaron en Wall Street como resultado de esa crisis. De allí en adelante la lista se iría abultando. Ella incluye la de las divisas europeas durante 1992-1993, la crisis del peso en México en 1994, la crisis asiática en 1997-1998, la crisis rusa en 1998, la de los fondos "hedge" en 1998, la crisis de la "nueva economía" a partir de abril del 2000 o la crisis argentina en 2001-2002. Hoy vivimos la más grave de todas desde 1929, iniciada por el caso surrealista de las hipotecas "subprime".

Para salvar del colapso económico a sus respectivos países, los principales gobiernos del mundo han lanzado planes de rescate por más de 8,8 millones de millones de dólares. Es decir, dinero proveniente de los impuestos y, por ende, del ciudadano común, que habrá de ser dedicado a contener una crisis generada por la irracionalidad y la avaricia sin límites del capitalismo salvaje.

La ruta iniciada el primero de mayo de 1975 condujo a este absurdo callejón sin salida. Ello a pesar de las advertencias que han venido circulando hace años.

altohar@hotmail.com

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)

+
0 comentarios