Explicó que lo que está ocurriendo en el mundo es mucho más grave de lo que al principio se creía, "porque la recesión mundial se convierte en una depresión profunda; y la visión de las instituciones y personas calificadas es de que esta depresión va a prolongarse por tres o cuatro años".
Indicó que es posible que ‘raspando la olla’ el país pueda sobrevivir en condiciones mínimas tolerables, en el año 2009; sin embargo, advirtió que para el 2010 "los hechos se impondrán y el impacto será mucho más profundo, si no hay una rectificación a fondo de las políticas oficiales y de las conductas del gobierno".
Insistió al gobierno tomar las medidas pertinentes para compensar la caída tan vertical de los precios del petróleo. "Es un sueño de una noche de verano del gobierno el pensar que en dos años se podría recuperar el nivel de los precios alrededor de 80 dólares el barril", dijo.
Manifestó que en el mejor de los casos, esas decisiones tomadas recientemente por la OPEP y la que pudiera tomar Rusia de manera voluntaria y otros productores de petróleo, podrían lograr frenar la caída de los precios del crudo. Sin embargo, "no podrían lograr, en el corto plazo, una recuperación sensible de los precios", expresó.