Estas iniciativas han sido señaladas como el primer intento del nuevo presidente de cumplir con sus promesas de campaña de unirse a la lucha internacional contra el calentamiento global y reducir la dependencia de Estados Unidos de las fuentes de energía proveniente de conflictivas regiones del mundo.
"Estados Unidos no será rehén de recursos cada vez más limitados, de regímenes hostiles y del calentamiento del planeta", dijo Obama en una ceremonia en la Casa Blanca. "No nos quedaremos de brazos cruzados sólo porque actuar es difícil. Es el momento de tomar las decisiones difíciles".
"Llegó la hora de enfrentar el desafío en esta encrucijada de la historia, eligiendo un futuro más seguro para nuestro país, próspero para nuestro planeta y sustentable", dijo. "Esas son mis prioridades y están reflejadas en las órdenes ejecutivas que estoy a punto de firmar".
Obama requirió a la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA, por su sigla en inglés) que reexamine la posibilidad de conceder al estado de California (oeste), a la vanguardia en medidas ecológicas, el derecho a imponer sus propias restricciones a las emisiones de gases que causan el efecto invernadero emitidas por automóviles.
El gobierno del ex presidente George W. Bush había bloqueado los esfuerzos de California y de una docena de otros estados de imponer sus propios límites de emisiones de dióxido de carbono.
Obama también ordenó al Departamento de Transporte que establezca los lineamientos para garantizar que el parque automotor estadounidense alcance una eficiencia, de aquí a 2020, de un promedio de 56 km por 3,78 litros.