Sin embargo, el Departamento de Estado norteamericano mediante la vocera para el hemisferio sur, Heyde Bronke, rechazó la acusación. "No tenemos ningún interés en ninguna conspiración", declaró a los medios, según lo divulgó la Embajada estadounidense en La Paz.
La funcionaria aclaró además que Francisco Martínez, el presunto mexicano al que se refirió Morales, es un "diplomático estadounidense de carrera y él está debidamente acreditado como segundo secretario ante el ministerio de Relaciones Exteriores".
Morales en los últimos días ha acusado a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de haber pagado al ex capitán de la policía Rodrigo Carrasco para "infiltrase" en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
"Que alguien niegue que este capitán de la policía no es de la CIA, que no hay infiltración de la CIA, sólo falta el respeto a la verdad en nuestro país", dijo Morales en un acto público el jueves. "Si algún funcionario dice que no hay ninguna infiltración que me diga públicamente ¿quién es Francisco Martínez un "mexicano que entra y sale de Bolivia?, que me diga con quiénes se contacta. No estamos durmiendo", acotó.
En tanto, Jorge Quiroga, jefe de Poder Democrático y Social dijo que la denuncia de Morales es un "cuento" para distraer sobre los problemas reales del país. "Lo de los infiltrados de la CIA es un cuento de James Bond para distraer de los tres problemas más graves que aquejan al país: la crisis económica, la corrupción y la criminalidad", expresó Quiroga,
Quiroga señaló que la "ineficiencia, ineptitud e incapacidad" del gobierno de Evo Morales tienen la culpa de los problemas de Bolivia, y centró su crítica en la corrupción destapada en la petrolera estatal. YPFB fue intervenida por un escándalo de corrupción que llevó a Morales a destituir a su presidente, Santos Ramírez, quien además se encuentra encarcelado por su presunta relación en el caso.
"Cada vez que hay problemas, echa las culpas a otro, y ahora el Gobierno debe explicar cómo se han usado todos los recursos en YPFB.
El problema (de corrupción) no fue Santos Ramírez ni su comparsa carnavalera, la culpa son los decretos que permiten zafarse de los controles y seguimiento", dijo el líder opositor.
Contra la CIA
"La CIA es una agencia de inteligencia secreta norteamericana, sirve para defender y proteger el sistema capitalista; no solamente de Estados Unidos, sino de todo el mundo y para proteger al sistema capitalista que tiene que hacer investigación en todo el mundo, comprar información del gobierno", mencionó el mandatario.
A su vez señaló que la "CIA sobre todo hace operaciones encubiertas contra gobiernos que no son parte de un sistema capitalista tan salvaje inhumano que trae pobreza y saqueo a nuestros recursos naturales".
También recordó al alto mando policial la importancia de ejercer "control interno" para detectar posibles infiltraciones, porque "ningún boliviano, uniformado o no, puede estar vendiendo información" sobre el país y sus asuntos internos, precisó. Según Morales, la agencia de inteligencia de EEUU infiltró en YPFB al ex capitán de policía Rodrigo Carrasco, quien fue gerente comercial de la petrolera estatal.
Este "agente", precisó ayer el Jefe de Estado, recibió durante su etapa como policía, entre 1990 y 2004, 21 cursos y seminarios de formación, 16 de ellos impartidos en los Estados Unidos.
"Estaría segurísimo de que ningún general (boliviano) ha tenido 21 cursos de capacitación (...) ¿qué oficial de la policía podría tener semejante privilegio?", se preguntó Morales.
Protestas de los opositores
El senador de Podemos, Róger Pinto, dijo que si la razón para ser tildado de agente de la CIA es haber cursado cursos y seminarios en EEUU o bajo el financiamiento de la Embajada estadounidense, "entonces el actual Estado Mayor de la Policía y de las Fuerzas Armadas (FFAA) debería ser relevado del cargo por tratarse de infiltrados de la Agencia Central de Inteligencia (CIA)".
“El presidente piensa que todos somos tontos y que vamos a tragarnos esa fábula sacada de un cuento de ficción hollywoodense, donde los culpables de la corrupción en YPFB como el caso del señor Santos Ramírez ahora resulta que fueron unos viles incautos que cayeron en las redes de la CIA, eso nadie lo cree. Pero lo peor será cuando Estados Unidos rompa definitivamente las relaciones con Bolivia, entonces el país va a volver a la década de los 80, cuando campeaba el narcotráfico y los sicarios”, dijo.