La ley manda que las revisiones técnicas son obligatorias para todos lo vehículos, públicos, privados o estatales. La empresa de capital español Lidercon ganó la licitaciçon para revisar los carros de Lima, y ahora el gremio de taxistas no quiere pasar la revisión porque denuncian un supuesto monopolio.
Al parecer, para los transportistas cualquier argumento es bueno para no ser revisados. La mayoría cuentan con vehículos en mal estado, son responsables de gran parte del caos vehicular de la ciudad y sus unidades frecuentemente están vinculadas con crímenes. La marcha de ayer fue un ejemplo de cómo quieren colgarse de cualquier pretexto, para resistirse a la ley. Incomprensible.