La sala dispuesta para la rueda de prensa, en la planta octava de la torre de CRITERIA en la emblemática sede de LA CAIXA en la Vía Diagonal estaba literalmente abarrotada, hasta el punto de que se hacía muy difícil anotar alguna ausencia de los medios informativos económicos españoles, tanto impresos como electrónicos. Pero, sobre constatar la buena organización y la extensión y calidad de los datos proporcionados, se hace preciso reconocer que lo mismo el presidente Ricard Fornesa, que el director general Francisco Reynós, fueron claros y metódicos en sus exposiciones y no rehuyeron, todo lo contrario, pregunta alguna, en un riguroso ejercicio de transparencia.
Podrá decirse, es verdad, que las circunstancias lo permitían, una vez que el tiempo ha permitido comprobar que la creación de CRITERIA fue un acierto estratégico y una operación oportuna, que ahora se ve bien gestionada y con horizonte positivo a pesar de los malos tiempos que corren para la economía, y en particular para la economía financiera. Ricard Fornesa se permitió incluso un vaticinio optimista, al expresar su convencimiento de que en el segundo semestre de este mismo año 2009 veremos al menos los primeros indicios de recuperación.
El director general de CRITERIA, Francisco Reynós, estuvo persuasivo en un ejercicio riguroso de elementos y datos. Sin rehuir preguntas en algunos casos inevitablemente incómodas, pero necesarias, renunció a recursos evasivos en las respuestas. Con números y gráficos demostró que, para CRITERIA, el endeudamiento no es un problema, sobra flujo para gestionarlo como prioridad que naturalmente es, y la capacidad de endeudamiento, aunque con la debida prudencia, es excelente. Naturalmente, como ese endeudamiento sería para invertir, reconoció que los procesos de decisión sobre las nuevas inversiones no pueden ser precipitados y tardarán algo más de lo que lo harían en una mejor fase del ciclo económico.
Fue rotundo, sin rodeos, respecto a algunos rumores recientemente circulados de que se estudiara una ampliación de capital:
“Ni se necesita, ni se nos pasa por la cabeza”. Los accionistas pueden estar tranquilos al respecto. Se mantuve firme en las pautas que inspiran el modelo de CRITERIA, y su carácter de cartera a largo plazo, no especulativa. Precisamente por esta condición, reconoció que cualquier participación de cualquier participada es susceptible de venta total o parcial. Por otra parte, el haberse incorporado CRITERIA en 2008 a índices tan importantes como nuestro IBEX-35, el FTSE Eurofirst 300 y Dow Jones, avala un valioso sometimiento público al veredicto de los mercados.
La composición de la cartera de participadas es tranquilizadora para los accionistas. El 81% son cotizadas, frente a sólo el 19% de no cotizadas. No son financieras el 74% y sí lo son el 26%, en esta última parte con muy importantes decisiones estratégicas.
Así, del GAV (valor bruto de los activos) total de 18.196 millones de euros, 13.431 están en grandes compañías de servicios (Agbar, Gas Natural, Abertis, Repsol, Telefónica…), 2.557 en seguros y servicios financieros especializados de la propia Caixa (InverCaixa, CaixaRenting, SegurCaixa Holding, GestiCaixa, FinConsum) y GDS, y 2.208 en participaciones en Banca Internacional (20% en la mexicana Inbursa, casi 30% en la portuguesa BPI con posibilidad de algún crecimiento, y participaciones menores en Boursorama, Bank of East Asia y Erste Bank).
Abanico de participaciones financieras
Merece la pena subrayar que CRITERIA abre su abanico de participaciones financieras en un modelo inocultablemente estratégico. Así como Inbursa es una apuesta probablemente inteligente por todo el entorno de la significativa voluntad expansiva de México, con el Bank of East Asia se apunta hacia el mercado chino en expansión y con el Erste Bank se toma posición en la Europa Central y del Este.
Puso énfasis Reynós en algunos datos que enmarcan el modelo estratégico que se sigue en la gestión de CRITERIA. Es importante, por ejemplo, el que el peso relativo de la cartera financiera en el valor bruto de los activos haya crecido un 9%, y por lo menos tranquilizador para los accionistas el que, con un dividendo tal de 0,21 euros por acción se habrá cumplido la rentabilidad anual del 7,5%, no por esperada menos meritoria. Destacó también dos datos con muchos subyacentes de significación: el crecimiento del 53% en los ingresos por dividendos recurrentes de las empresas participadas, y el aumento del 30% en el beneficio neto recurrente.
Como la evolución de la Bolsa no es impune, el valor neto de los activos de CRITERIA era de 24.929 millones de euros al fin de 2007, con 7,41 euros por acción, y es de 14.252 millones de euros al fin de 2008, con 4,2 euros por acción. Estima
Ricard Fornesa que existe un potencial recorrido al alza de la acción, al tener los activos un valor de mercado superior al precio por acción del conjunto. Por eso pone el énfasis en que
“el objetivo de CRITERIA es crear valor a largo plazo para sus accionistas”, y ello a través de dos cauces. Por una parte, una gestión activa de su cartera de participadas. Y por otra, hacia la que orienta el mayor esfuerzo estratégico, liderar, con participaciones financieras como las reseñadas, la expansión internacional del Grupo La Caixa.
Tanto es así, que
Francisco Reynós, lo mismo en su exposición que en las respuestas en la rueda de prensa, y aún sin descartar inversiones industriales selectivas, por ejemplo en el gas, insistió en seguir trabajando
“para conseguir que el peso del sector financiero de nuestra cartera se sitúe en el objetivo del 40 al 60% del total a medio o largo plazo”.
Algunos pocos números más completan la fotografía de CRITERIA como una operación inteligente, compleja y en buenas manos, que es tanto como decir, con futuro, como el crecimiento del 20% de ingresos por dividendos recurrentes, aunque con caída interanual del 5% del beneficio recurrente neto consolidado, que pasa de 1180 millones de euros en 2007 a 1117 millones en 2008, debido esencialmente al incremento de los gastos financieros. La caída del resultado neto es del 39%, desde 1726 millones de euros en 2007 a 1059 millones en 2008.
Puede decirse, en definitiva, que CRITERIA aparece mucho menos afectada de lo que cabría esperar por la muy mala situación derivada de la crisis económica y financiera global, lo que obliga a pensar que la idea nacida en su momento en la, con distancia, más importante Caja de Ahorros de nuestro país, era fecunda y no hay duda de que su gestión se encuentra en buenas manos.