El romero
viernes 06 de marzo de 2009, 20:27h
Actualizado: 09 de marzo de 2009, 11:04h
Se trata de un arbusto denso y aromático de aspecto espigado que conserva todo el año las hojas y el color verde. El romero posee tallos leñosos y ramificados, hojas estrechas y agudas, con margen recurvado y envés blanquecino. Las flores forman grupos y pueden ser blancas, lilas, azules e incluso rosadas. Es muy utilizado en la cocina, para condimentar platos fuertes y grasos.
El romero (Rosmarinus officinalis) es un arbusto de la familia de las labiadas, nativo de la cuenca del mar Mediterráneo. Es un arbusto perenne de entre medio metro y un metro y medio de altura, de ramificación profusa, con pequeñas hojas alargadas con un ancho máximo de unos tres milímetros y hasta cuatro centímetros de largo, verdes lustrosas por el haz y blancas por el envés por estar cubiertas de abundantes pelillos. Sus hojas tienen forma acicular, con el haz verdiazul y el envés plateado.
Lo más significativo y característico del romero es que posee en sus hojas unas glándulas que contienen aceites esenciales que le confieren un fragante y fuerte olor, sobre todo cuando se machacan dichas hojas. Las flores son pequeñas y de color azul celeste, y la floración se realiza desde primavera hasta verano.
Permite su reproducción por esquejes (en julio o agosto) o por siembra de semillas a principios de primavera. Puede llegar a una altura de hasta dos metros en el monte. Por lo que es necesario podarlo con frecuencia. Permite su cultivo tanto en interior como en el exterior. Es muy utilizado para aromatizar platos de carne, como cordero, pollo, sopas y pescado asado o para salsas de tomate pero siempre seco.