Zapatero cambia al representante de su Gobierno en Madrid. Amparo Valcarce, impulsora de la Ley de Dependencia y de la Ley de Lengua de Signos, sustituye a Soledad Mestre, que deja en el tintero la materialización de mayores inversiones en seguridad en la Comunidad.
Valcarce, de 53 años, es todavía vicesecretaria general del PSOE de Castilla y León, por lo tanto, persona de confianza del presidente José Luis Rodríguez Zapatero, quien la eligió como secretaria de Estado de
Servicios Sociales, Familias y Discapacidad en su primer Gobierno. Ahora, tras la última remodelación, abandona sus funciones y, como en el caso de José Blanco en Fomento, se coloca al frente de una de las responsabilidades más importantes para la Comunidad de Madrid: la seguridad.
Sustituye en el cargo a una
Soledad Mestre que en cuatro años ha cosechado numerosas críticas del Gobierno de Esperanza Aguirre y, sobre todo, con el consejero de Presidencia, Justicia e Interior,
Francisco Granados. Este desgaste se ha debido especialmente a que no se han visto cumplidas reivindicaciones como los 4.000 efectivos entre policías y guardias civiles que la Comunidad ha venido reclamando (y que le llevó a crear las BESCAM) o la interpretación de las estadísticas de inseguridad y su crecimiento en Madrid, con las que ambas instituciones han jugado al gato y al ratón.
Cuatro años de sucesos
Una vez que se haga oficial el nombramiento de Valcarce, Granados será uno de los primeros en solicitar una reunión para exponerle las necesidades regionales. A nivel político, sólo el coordinador general de IU,
Gregorio Gordo, quiso pronunciarse sobre el cambio, asegurando a este digital que su formación espera que Valcarce ataje y "controle más eficazmente" las manifestaciones de corte ultraderechista en Madrid. Asimismo, espera que medie para conseguir que el Estado solucione "el déficit de policías" existente especialmente en la capital. Gordo deseó a la saliente Soledad Mestre "buena suerte", mientras que, consultados por
Madridiario, tanto el Gobierno regional como el Partido Socialista de Madrid prefirieron esperar a que su relevo sea oficial.
Soledad Mestre ha tenido que afrontar polémicas autorizaciones de manifestaciones de grupos de ultraderecha, de hecho, su actuación fue muy cuestionada en el caso del asesinato del joven
Carlos Palomino en diciembre de 2007 en Legazpi. Durante su mandato sufrió el
atentado de la T-4 diciembre de 2006, el caso Bloque de Coslada, la oleada de atracos en el verano de 2008, el espectacular asalto a la casa de
José Luis Moreno y el asesinato del joven
Álvaro Ussía en noviembre de 2008 en el Balcón de Rosales.
Los policías piden "diálogo"
En esta trayectoria, Mestre se ha enfrentado a los sindicatos policiales -en los últimas días por la forma de actuar frente a los alunizajes en la 'milla de oro' de Madrid- por lo que tanto el Sindicato Unificado (
SUP) como la Unión Federal (
UFP) celebran su marcha y esperan que se retome el diálogo con la nueva responsable. Felipe Brihuega, secretario regional del SUP, aseguró a
Madridiario que "no ha habido relación" con su sindicato por parte de Mestre, por lo que esperan que el cambio, a pesar de no tener ninguna referencia de Amparo Valcarce, "sea positivo".
Joaquín Cánovas, portavoz en Madrid de la Asociación Unificada de Guardia Civiles (
AUGC), destacó en cambio que sus relaciones con Mestre eran "fluidas" y que esperan lo mismo de su sucesora, a la que también reivindicarán el cobro del complemento de capitalidad. Por último, desde
CCOO, su secretario de Política Institucional, Jaime Cedrún, abrió las puertas a Amparo Valcarce para recuperar el diálogo social.