Petroecuador no pudo vender el crudo de la firma Perenco
sábado 16 de mayo de 2009, 23:19h
Actualizado: 27 de mayo de 2009, 19:29h
Nadie se presentó a la subasta de 1,4 millones de barriles de la petrolera. Los analistas consideran que será muy difícil que el proceso se repita en el futuro.
acías. Así lucieron las sillas dispuestas en la sala de reuniones del décimo piso del edificio matriz de Petroecuador, ubicado en Quito.
La empresa estatal tenía previsto rematar ayer un primer embarque de 1,4 millones de barriles de crudo de la petrolera Perenco. El proceso, que buscaba cobrar una deuda pendiente de esta firma con el Fisco, no despertó el interés de ningún comprador.
Patricio Utreras, gerente de Economía de Petroecuador y Juez de Coactiva del proceso, abrió el remate a las 15:45. Una hoja de Excel apareció en una pantalla. En ella debía anotarse el nombre del interesado y la oferta. A las 18:00, la pantalla se apagó sin cambios.
En un clima de suspenso, que era evidente entre los funcionarios de la petrolera, a la sala solo llegaron periodistas y tres ejecutivos de la petrolera Perenco.
Uno de ellos, que dejó en claro que no daría declaraciones, hacía y recibía constantes llamadas telefónicas. La última que realizó fue para informar que el proceso terminaba sin ninguna oferta, mientras salía del salón.
“Faltan cinco minutos para que termine el proceso”, anunciaba uno de los funcionarios de Petroecuador. A las 18:00, un sonido parecido a un suave martillazo sobre la mesa dio por cerrado el proceso.
Utreras se acercó al micrófono para indicar: “Durante todo el tiempo previsto no se han presentado posturas u ofertas, hasta aquí la diligencia”.
El funcionario informó que evaluará la situación y emitirá una providencia (una disposición) en los próximos días y se excusó de dar mayores detalles por ser juez de la causa.
La producción de Perenco fue retenida, luego de que esta se negara a pagar una deuda de USD 327 millones al Fisco. El monto pendiente se generó desde 2007, por el no pago del impuesto establecido en la Ley 42.
Con esta norma se obligó a las petroleras privadas a entregar al Fisco el 99% de sus ingresos extraordinarios generados por el alto precio del crudo.
Frente a ello, la petrolera francesa reactivó un juicio internacional en contra del país, en el Ciadi, un ente con sede en Washington y adscrito al Banco Mundial.
Perenco pidió días atrás al tribunal que ordene al país que se abstenga de iniciar acciones en su contra hasta que termine el caso.
La Procuraduría informó esta semana que el tribunal aceptó el pedido de la firma y dispuso al país abstenerse de continuar con las acciones de cobro forzoso.
Según analistas, es difícil determinar lo que desmotivó a los compradores a asistir al remate. “Pudo ser el precio del crudo establecido en el remate, las condiciones o la orden del tribunal que pidió que no se realice...”, dijo el analista en arbitrajes, Diego Ramírez.
El analista petrolero Luis Calero coincide con esa postura. “Las lecturas son varias, pudo haber sido la falta de ofertas, porque la demanda de crudo está deprimida; o, desde el punto de vista jurídico, que los compradores tratan de evitar problemas futuros con Perenco o que apuestan a la seguridad jurídica y al derecho internacional”, indicó.
Lo único que le queda claro a Petroecuador es que un nuevo remate será complicado, pues los precios del crudo bajarán debido a la falta de interés en el mercado.