'Golpe de estado' en el Senado de Nueva York
martes 09 de junio de 2009, 05:38h
El Partido Republicano se hizo hoy con el control del Senado de Nueva York con la ayuda de dos demócratas, que se unieron al bando contrario para apoyar una resolución que exigía la destitución de su colega Malcolm Smith.
En una situación que aún no está del todo clara, los senadores Hiram Monserrate, del condado de Queens, y Pedro Espada, de El Bronx, votaron a favor de una resolución presentada por los republicanos, que tienen 30 representantes en esa cámara.
Así, la propuesta fue aprobada por 32 votos a favor (30 de los republicanos y dos de los demócratas), frente a 30 votos en contra, aunque previsiblemente el partido perdedor recurrirá esta decisión ante los tribunales.
En las elecciones del pasado noviembre los demócratas ganaron el control del Senado, tras cerca de cuatro décadas ininterrumpidas de dominio republicano y, tras unas tensas negociaciones en enero, se acordó que Smith fuera su presidente y Espada el vicepresidente.
Smith se había convertido en el primer afroamericano en presidir el Senado de Nueva York, lo que al parecer culminó hoy, tras cinco meses de gestión, aunque el senador asegura que lo ocurrido fue ilegal y que sigue siendo el líder del Senado.
"Fue un intento ilegal de ganar el control del Senado y revertir la voluntad del pueblo, que votó por una mayoría demócrata. Nada ha cambiado", señaló Austin Shafran, portavoz de Smith, a través de un comunicado.
Mientras, el acuerdo con el bando republicano establece que Espada ocupará la presidencia del Senado hasta el próximo noviembre, pero que deberá compartir el poder con el republicano de Long Island, Dean G. Skelos, que será el vicepresidente.
Tanto Monserrate como Espada, ambos de origen portorriqueño, aseguraron en cualquier caso que siguen siendo demócratas y que no tienen intención de cambiar de partido.
Ambos están bajo investigación de la Fiscalía: Espada en relación con un centro de salud que dirigió hasta hace poco en el sur de El Bronx, y Monserrate por un caso de violencia doméstica contra su novia.
"Hemos tenido cinco meses de caos en la cámara", explicó Espada, debido a la falta de voluntad de los demócratas de reformar las reglas que rigen el funcionamiento del Senado.
Tan pronto se supo del resultado de la votación, los republicanos hicieron público en un comunicado que estaban a punto de tomar el control el Senado y que "una nueva coalición bipartidista se ha establecido y está trayendo la real reforma al Senado".
Este movimiento podría influir en el proceso legislativo que sigue la propuesta de legalizar los matrimonios homosexuales en Nueva York.
Esa iniciativa ya ha sido aprobada en la Asamblea estatal, liderada por los demócratas, y en el Senado aún no se había votado, pero se sabe que algunos republicanos y al menos un demócrata estaban en contra