El Consejo de Sanidad reitera que las actuaciones en el Severo Ocha fueron buenas
martes 09 de junio de 2009, 10:50h
Actualizado: 09 de junio de 2009, 12:10h
El Consejo Superior de Sanidad de Madrid reiteró este martes su apoyo a las actuaciones que llevó a cabo la Consejería de Sanidad en el Hospital Severo Ochoa de Leganés en el caso de las supuestas sedaciones irregulares.
El Consejo se pronunció este martes así tras la admisión a trámite de la querella criminal interpuesta por los doctores Luis Montes Mieza y Miguel Ángel López Varas contra el ex consejero de Sanidad Manuel Lamela por denuncia falsa y falsedad, y contra los miembros del Comité de Expertos creado para la evaluación de los casos de sedación realizadas en el Servicio de Urgencias del Hospital Severo Ochoa de Leganés, por delitos de falsedad.
El organismo recordó este martes a través de un comunicado que, a instancias de Lamela, el Consejo propuso a tres de los vocales de la Comisión de Evaluación creada para el esclarecimiento de los hechos, "todos ellos profesionales de reconocido prestigio y acreditada experiencia". También insistió en que, una vez tuvo conocimiento del informe elaborado por la citada Comisión de Evaluación, "apoyó todas y cada una de las conclusiones y argumentaciones contenidas" en el mismo.
El Consejo recalca que conoció y analizó el informe elaborado por los expertos designados por el Colegio de Médicos a instancia del Juzgado de Instrucción número 7 de Leganés, elaborado de forma científico y señaló que ambos informes contienen "un riguroso análisis técnico, no moral ni legal", de las historias clínicas examinadas y "llegan a la misma conclusión de actuación fuera de la 'lex artis ad-hoc' o mala praxis en muchos de los casos analizados".
En este sentido, apunta que el informe técnico de la Comisión creada por la Consejería de Sanidad y Consumo, que analizó 169 historias clínicas de pacientes sometidos a sedación y fallecidos en la Unidad de Urgencias del Hospital Severo Ochoa de Leganés en el período comprendido entre el 1 de septiembre de 2003 y el 8 de marzo de 2005, concluyó que en 73 casos la sedación fue realizada "fuera de la 'lex artis ad-hoc'". "Los motivos fundamentales de ello han sido la incorrecta indicación de sedación y el empleo de número excesivo de fármacos con dosis fijas y/o elevadas desde el inicio. Existe una relación causa-efecto entre tales irregularidades y el fallecimiento de los pacientes", señalaba el informe.
El estudio también ponía de manifiesto que en ninguna historia clínica "existe constancia de haber realizado una sedación monitorizada en función del nivel de conciencia o de otros parámetros clínicos o humorales" y destacaba que dentro de la misma serie de casos existieron sedaciones realizadas de manera adecuada. También indicaba que de las 73 sedaciones consideradas fuera de 'lex artis' la mayor parte de ellas fueron realizadas por un reducido número de facultativos. "Se han detectado importantes irregularidades y discrepancias en cuanto al consentimiento informado, tanto en el contenido en las historias clínicas, como en los formularios escritos, lo que supone también 'mala praxis'", agregaba. El Consejo recuerda. además, que el informe puntualizaba que "no se siguieron las recomendaciones específicas protocolizadas para la sedación.
El Consejo también subraya que el informe elaborado por los expertos designados por el Colegio Oficial de Médicos de Madrid concluía que el dictamen se emitió de forma colegiada por todos los médicos que lo firmaron, y se hizo basado en la información médica contenida en los 73 historiales clínicos estudiados.
Se insiste en el informe que la mayoría de los pacientes estudiados tenían patologías muy graves y una expectativa de muerte a muy corto plazo, y en que existía una identificación errónea entre la instauración de medidas paliativas, justificadas en la mayoría de los pacientes, y la aplicación de sedación terminal.