Honduras amaneció este lunes bajo toque de queda decretado por un nuevo gobierno, después de que los militares destituyeran y expulsaran del país al presidente Manuel Zelaya, quien desde Nicaragua intenta recuperar el poder con el apoyo de la comunidad internacional.
Desde Estados Unidos, pasando por el Grupo de Río, la ONU, la Unión Europea, Centroamérica o el ALBA, todos han pedido la restitución de Zelaya en la presidencia de Honduras que ya tiene un nuevo ocupante: Roberto Micheletti, elegido el domingo por el Congreso hondureño.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró este lunes que lo ocurrido este fin de semana en Honduras es un golpe de Estado "ilegal" que le recuerda a los "tiempos oscuros" vividos en la región, tras lo cual subrayó que sigue siendo el presidente legítimo del país centroamericano.
Así lo aseguró Obama en declaraciones a los periodistas en una breve comparecencia conjunta con el mandatario colombiano, Alvaro Uribe, después del encuentro de trabajo que mantuvieron ambos esta tarde (noche en España) en la Casa Blanca.
Obama afirmó que si no se da marcha atrás al golpe de Estado en Honduras se sentará un "terrible precedente" en la región, y se comprometió a trabajar con la Organización de Estados Americanos (OEA) para restaurar en el poder a Zelaya.
Este lunes, la Asamblea General de Naciones se reúne en Nueva York para tratar la crisis y pedir "la restitución de los representantes democráticamente electos".
En la noche del domingo, los presidentes de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) se reunieron en Managua en una cita convocada por el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, en calidad de presidente pro témpore del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) y por su homólogo venezolano, Hugo Chávez, impulsor del ALBA.
Los países miembros de ALBA acordaron este lunes "retirar a sus embajadores" de Honduras en represalia por el golpe, según un comunicado oficial difundido en Managua.
"Frente al gobierno dictatorial que pretende imponerse, los países del ALBA hemos decidido retirar a los embajadores y dejar a su mínima expresión la representación diplomática en Tegucigalpa", expresa una declaración emitida por el grupo al término de una sesión extraordinaria en Managua.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, defendió el total aislamiento político de Honduras hasta que el presidente democráticamente electo retorne al poder.
Estados Unidos cree que la situación en Honduras "ha desencadenado en un golpe", dijo el lunes la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton, mientras gobiernos de América Latina y Europa condenaban el derrocamiento del presidente pedían que el conflicto en ese país centroamericano se resuelva por la vía democrática.
Primer día de Micheletti
En su primera rueda de prensa tras ser designado presidente hondureño, Micheletti, ex titular del Congreso, decretó un toque de queda hasta las 6:00h del martes "para evitar eventuales disturbios y barricadas de los seguidores de Zelaya".
Micheletti, un compañero de filas de Zelaya en el Partido Liberal (PL, derecha), ya ha empezado a anunciar a los primeros miembros de su equipo de gobierno y pidió a todos los funcionarios del Ejecutivo de Zelaya que se presenten a trabajar normalmente este lunes.
El Congreso acusó a Zelaya de "reiteradas violaciones a la Constitución" y designó a Micheletti, "por el tiempo que falte para terminar el período constitucional y que culmina el 27 de enero del año 2010".
Pero la legitimidad fue de inmediato puesta en duda desde Washington y en casi toda la comunidad internacional. "Reconocemos a Zelaya como el debidamente presidente electo y constitucional de Honduras. No vemos a otro", dijo un funcionario del gobierno de Barack Obama.
México aceptó recibir a la ministra de Asuntos Exteriores del Ejecutivo depuesto, Patricia Rodas, que había sido detenida con al menos otros siete miembros del gobierno, informó el mandatario nicaragüense, Daniel Ortega.
A partir de este lunes el poderoso sindicato de maestros ha prometido manifestaciones y se ha creado el Frente Popular de Resistencia (FPR) para exigir y luchar por el regreso del depuesto presidente Manuel Zelaya.
Los manifestantes que habían acudido el domingo a la Casa Presidencial, en el centro de la capital, para pedir el regreso del depuesto presidente, se retiraron en horas de la tarde tras el toque de queda, mientras las televisiones y radios públicas, favorables al gobierno de Zelaya, fueron silenciadas.
Zelaya, un político de derecha que asumió en enero de 2006, giró ideológicamente e hizo ingresar a Honduras al Alba, grupo de países con gobiernos izquierdistas, liderado por el venezolano Hugo Chávez, y del que también forman parte Cuba, Nicaragua, Bolivia y Ecuador.