Una de ellas, encinta cuando fue aprehendida, dio a luz en cautiverio y al cumplir siete meses, su hija fue entregada por la guerrilla a la abuela materna. El caso no figura en los registros de raptos del departamento por lo que el comandante de la Policía del lugar, coronel Luis Alberto Ramírez, dijo investigar el episodio del cual no tenía idea.