En un comunicado, la organización reconoció que "el Gobierno ha dado muestras reales de lucha contra la impunidad", pero mostró su temor por un contexto "tan extremo" con "nuevas legislaciones controvertidas y recientes cierres de medios de comunicación".
Esta situación hace que "el Gobierno se vea cada vez más desbordado por unos militantes extremistas que se valen de él", indicó RSF.
La organización recuerda que doce periodistas venezolanos resultaron heridos el pasado viernes al ser atacados por un grupo de presuntos seguidores del Gobierno, mientras se manifestaban pacíficamente en Caracas a favor de la libertad de expresión y contra la aprobación de la Ley Orgánica de Educación.
Así, RSF saluda la detención de Gabriel Uzcátegui, trabajador de la Fundación paraestatal Simón Rodríguez, el pasado sábado, al sospecharse que pudo participar en la violenta agresión contra los periodistas de Cadena Capriles, una de las mayores editoras de prensa del país, y de los que ocho resultaron gravemente heridos.
Chávez condenó sin reservas los hechos poco después del arresto del único detenido y denunció la violencia ejercida el pasado 3 de agosto contra la cadena Globovisión, muy crítica con él.
La organización para la defensa de la libertad de prensa destacó que "el nuevo arsenal legislativo en materia de prensa suscita muy fuertes controversias" en Venezuela.
La Asamblea Nacional rechazó el voto de una ley contra los delitos mediáticos, pero aprobó la Ley de Educación, que retoma algunas disposiciones del anterior proyecto de ley sobre ofensas a la "moral pública" o a la "salud mental" cometidas por los medios de comunicación, informó la Organización No Gubernamental.