La concesión de recolección de basura debe ser un servicio público que se autofinancie
El sistema de recolección de basura de toda el Área Metropolitana es arcaico; con frecuencia cantidad de camiones viejos se accidentan por el duro trabajo al que son sometidos día y noche; los repuestos tardan en conseguirse, si se tiene la suerte de conseguirlos (como sucede en el país para encontrar el repuesto de cualquier auto particular); las tarifas reguladas por el Gobierno Nacional no cubren el costo de la recolección de los desechos; las concesionarias están a punto de quiebra, acumulan deudas con sus trabajadores y no pueden emprender la renovación de flotas, pues se pretende que trabajen a pérdida.
En Baruta estamos saliendo de una dura crisis. Varios factores nos hicieron entrar en emergencia. Asociaciones de vecinos y consejos comunales fueron claves para exponenciar la información que emitía la alcaldía. En varias zonas, los vecinos entendieron la emergencia y ayudaron, clasificando los desechos, sacando sólo aquellos desechos orgánicos y manteniendo en custodia todo aquello no contaminante, bajando así el número de toneladas a ser retiradas. En muchas otras zonas esto no sucedió. Hubiera ayudado enormemente a superar con más prontitud la crisis de los camiones dañados. Vamos afinando los mecanismos de comunicación con los vecinos para realizar las alertas tempranas y convertirlos en aliados de la solución del problema.
La concesión de recolección de basura debe ser un servicio público que se financie a sí mismo, como lo fue en el pasado cuando el servicio en todos los municipios llegó a ser óptimo. Otros servicios, como la luz y el teléfono, cobran a los usuarios lo justo por el servicio e incluso las empresas prestadoras generan alguna ganancia. No sucede así con la basura. Las tarifas congeladas no cubren los costos de operación del servicio. Mucho menos le permiten a las empresas realizar las inversiones en necesarios nuevos equipos.
Esta semana la concesionaria que presta el servicio en el municipio Sucre entró en crisis por pasivos laborales y suspendió el servicio en todo el municipio.
La Ley de Concesiones permite que, cuando una concesionaria entra en un desequilibrio económico, pueda ser auxiliada financieramente por la municipalidad luego de extremados ciertos requisitos legales y técnicos. En Baruta iniciamos ese proceso hace tres meses y se comenzaron a hacer aportes económicos a la concesionaria que se halla en proceso de adquisición de nuevos equipos y mejora de los existentes. Con estas nuevas adquisiciones el servicio mejorará sustancialmente. Se había hecho la previsión presupuestaria y en lo que va de año recaudamos rentas para poder cubrir las erogaciones. Es dinero municipal que, si las tarifas del servicio no estuvieran reguladas desde hace 4 años y todos pagáramos lo justo por el servicio, hubiera podido ser usado para cubrir otras necesidades municipales. Pero el Gobierno no entiende que el servicio es autofinanciable si permite tarifas justas, incluso escalonadas: una comercial más alta (son los que más basura producen), una residencial (un poco menos costosa pero justa) y una popular (baja o subsidiada). Un sistema de tarifas a tres niveles sería lo justo. Quien más basura produce debe pagar más por el servicio.
Lo que pide ahora el alcalde Ocariz es que la Cámara Municipal apruebe los recursos para auxiliar a la concesionaria del municipio Sucre, para así hacerle frente a las deudas laborales y mejoramiento de equipos. Se suma a la crisis una Cámara que "politiquea" con las necesidades de los vecinos de Sucre. Ojalá prive la razón y entiendan los ediles que crecerán más como políticos no jugando con mezquindad, sino con la responsabilidad que debe tener un concejal para con la comunidad que lo eligió. Trancando el juego perderá todo el municipio.
Nuestra solidaridad con el alcalde Ocariz. Quizá estas líneas ayuden a que los caraqueños comprendamos el problema real de gerenciar los desechos en la ciudad y que se requiere de ciudadanos proactivos para una solución moderna y definitiva que pase por el reciclaje y las soluciones ecológicas. Hay opciones, como plantas de transferencias y de tratamiento de basura que muchas ciudades han instalado con éxito. En Baruta avanzamos en un proyecto ecológico, protector del medio ambiente y que solucione el problema de raíz. Se requiere que el Gobierno Nacional se concientice, dé las autorizaciones y revise el tema tarifario. Podemos lograr una ciudad limpia. Muchas otras lo han logrado, pero allí los gobiernos centrales, lejos de obstruir, trabajaron coordinados con las municipalidades.
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