En las diferentes instituciones y organismos no controlados por el gobierno y su partido existe un criterio unánime de que los mecanismos de diálogo para llegar a consensos han perdido totalmente su vigencia porque se han convertido en unidireccionales y sin efecto positivo.
Es por esto que todas las partes involucradas en los actuales conflictos quieren dialogar pero con el Presidente de la República, por lo que todos debemos felicitarnos cuando se dan estas aperturas. Las movilizaciones de los maestros de la semana pasada han ido de menos a más y vastos sectores sociales otrora efectos al gobierno hacen ya frente común y pueden ser un inicio peligroso.
La trillada acusación de que son estertores de la vieja partidocracia o de la oligarquía o manipulaciones de la prensa corrupta ya son argumentos tan desvalorizados que ni quienes los arguyen creen en ellos tanto que veinte mil efectivos apoyados por militares controlaron ayer el orden, en perjuicio de una ciudadanía acorralada por la delincuencia.
Vivir en democracia no supone circunscribirla a varios actos electorales por que todas las tiranías así se iniciaron. Este concepto que para muchos tiene implícito en combo, el monopolio de la verdad absoluta es peligroso.
Los espacios de discusión, la intervención de mediadores válidos han sido destruidos por tantas ofensas y calumnias, más hoy los viejos aliados merecen ser escuchados al más alto nivel y así que todos salgan decentemente del atolladero y que el dialogo iniciado sea de buena fe. Si así llueve que no escampe.