El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó este domingo que la Constitución de 1978 ha sido y es "muy útil" pues ha permitido que España haya funcionado en estos 31 años transcurridos, y aunque pueda ser "mejorable", quiso dejar claro que no hay perspectivas de modificación a corto plazo. La recepción celebrada en las Cortes ha tenido este año dos protagonistas.
El lehendakari Patxi López, como primer dirigente vasco presente en un acto homenaje a la Constitución, y el presidente de la Generalitat, José Montilla, inmerso en la polémica por la decisión del Tribunal Constitucional sobre el Estatut. Pero en el Día de la Constitución estuvieron presentes también representantes de los tres poderes y figuras de la Transición. Como nota negativa, el PSOE destacó la falta de presidentes autonómicos del PP.
Según explicó Zapatero a su llegada al Congreso, antes de participar en la recepción con motivo del aniversario de la Constitución, en estos 31 años España ha alcanzado la madurez, ha contado con paz, libertad y progreso, y ha vivido uno de los mejores periodos de su historia. "Hoy es un día para sentirnos satisfechos por estas tres décadas y con confianza en nuestras posibilidades para el futuro", proclamó.
Tampoco piensa en una reforma en breve el presidente del PP. Interrogado sobre este punto el líder del principal partido de la oposición, recordó que la Carta Magna ya ha sido "reformada" en alguno de sus puntos y admitió que "en esta vida nada es inmodificable". Eso sí, insistió en que si se decide retocarla hay que tener "las ideas muy claras" sobre aquellos aspectos que se quieren modificar, que los comparta "una mayoría" y que se busque el consenso y el momento oportunos. "Reformar la Constitución no puede ser cosa de un solo partido y se debe garantizar la eficacia en el funcionamiento de las instituciones, la igualdad de todos los españoles en derechos y deberes y el refuerzo de los derechos individuales", apostilló.
A su llegada al Congreso, Rajoy subrayó que "la solución a cualquier problema que se pueda plantear" en España estará siempre "en la Constitución" y que también en ella está la "solución" a la polémica que ha rodeado desde su aprobación al Estatuto catalán. "Buscar soluciones fuera de la Constitución no conducirá a nada bueno", apuntó Rajoy, quien pidió "sensatez, mesura y rigor" ante la esperada sentencia del Tribunal Constitucional sobre la norma catalana.
Por otra parte, calificó el acto de este domingo, como un acontecimiento que sirve para "afirmar la vigencia" de un texto ha que sido "válido" para España y que ha dado al país los 31 "mejores años" de su historia. "Venimos a afirmar su vigencia y que solución a cualquier problema se pueda que se pueda plantear siempre estará siempre en la Constitución de todos los españoles y en la ley", comentó Rajoy.
En este sentido, celebró la "excelente noticia" de la presencia en el Congreso del lehendakari, Patxi López. "Las instituciones vascas y el estatuto de autonomía tienen su origen también en la Constitución y esto es una muestra más de normalidad que debemos celebrar", dijo.
LA PRESENCIA DEL LEHENDAKARI
Y es que, la presencia de López en la Cámara Baja ha sido de los más destacado de la jornada, pues era la primera vez que un representante del Ejecutivo vasco participaba en un acto de homenaje a la Constitución española. A su llegada a la ceremonia, López afirmó que con su presencia pretende "poner en valor" y "prestigiar" lo que se ha conseguido a lo largo de estos 31 años de democracia, "por lo que tanto lucharon y sacrificaron tanta gente de este país". Así, recordó que la Constitución define las relaciones de todos los ciudadanos, otorga derechos y libertades y de ella nace el Estatuto de Guernica y, por tanto, el autogobierno de los vascos y el hecho de que haya un lehendakari o un concierto económico.
Al acto acudió también la presidenta del parlamento vasco, Arantza Quiroga, quien justificó su presencia para "poner en valor" la Constitución de 1978 y "la capacidad de consenso" que tuvieron sus autores, para dejar de lado las posiciones partidistas.
A las visitas de los dirigentes vascos se refería este domingo --desde su blog-- el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, quien emplazó al lehendakari a que, "ya que va a Madrid a tomar parte en los fastos y festejos de la conmemoración del centralismo", traiga a Euskadi la competencia "íntegra" de las políticas activas de empleo "tal y como está recogida en el Estatuto". "Es fácil. Está firmado. Simplemente tiene que ir a Madrid a reclamarlo y recibirlo íntegro del ministro Chaves", afirmó.
MONTILLA Y EL ESTATUT
El otro protagonista de la jornada, otro dirigente regional. El presidente de la Generalitat, José Montilla, estuvo bajo el punto de mira de los medios de comunicación ante la decisión del Tribunal Constitucional sobre el Estatut. Sin embargo, el presidente de la Generalitat evitó hablar del tema y sólo pidió "respeto por los árbitros, por el Tribunal Constitucional".
De este modo, sus declaraciones del día fueron únicamente para ensalzar la Constitución de 1978 como "un excelente instrumento para cohesionar, unir y respetar a la diversidad de los pueblos españoles", a la vez que aprovechó para recordar a uno de sus ponentes, Jordi Solé Tura, fallecido el pasado viernes. "Estoy seguro de que, si pudiera, Jordi Solé Tura nos acompañaría hoy para celebrar una constitución que es de todos y que, después de 31 años, ha demostrado toda su fortaleza y capacidad", aseveró.
Quien sí hizo referencias al Estatut catalán, fue el secretario general de ICV y diputado en el Congreso, Joan Herrera, quien dijo que la presencia de Montilla, en los actos, significan la "reivindicación" de una lectura flexible de la Carta Magna para Cataluña en el marco de un Estado federalizante. "No puede ser que sólo la derecha se apropie de la Constitución, que tiene una visión hipercentralista que no tiene nada que ver con el pacto constitucional, ni con la misma Constitución", afirmó.
NUMEROSOS ASISTENTES
El trigésimo primer aniversario de la Constitución congregó este domingo en el Palacio del Congreso a representantes de los tres poderes del estado (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), así como a figuras emblemáticas de la Transición. De este modo, al Palacio de la Carrera de San Jerónimo se acercó una representación del Gobierno encabezada por José Luis Rodríguez Zapatero, el último en llegar, y su vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega. No estuvo la ministra de Defensa, Carmen Chacón, pero sí el jefe de Estado Mayor de la defensa, José Julio Rodríguez, y el director del Centro Nacional de Inteligencia, el general Félix Sanz Roldán.
También hubo cuatro presidentes autonómicos, el catalán José Montilla (el más madrugador), el castellano-manchego José María Barreda, el aragonés Marcelino Iglesias y el vasco Patxi López. Llamó la atención, especialmente al PSOE, la ausencia de representantes autonómicos del PP.
Del Poder Judicial se pudo ver, entre otros, a la presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia casas, y al presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Dívar. El Poder legislativo estuvo representado por diputados y senadores de los distintos partidos políticos, con la salvedad de PNV, ERC y BNG, que discrepan de la relevancia de la efeméride.
En la recepción se vio también a algunos de los 'padres de la Constitución', como Manuel Fraga, Miguel Herrero y Rodríguez Miñón y Gregorio Peces Barba, así como tras figuras de la Transición como Santiago Carrillo, Landelino Lavilla o Rodolfo Martín Villa.