El tenor español Plácido Domingo se presentó en el Angel de la Independencia en el quefue el tercer concierto más numeroso en su carrera, después de uno que ofreció en el Central Park de Nueva York donde, recordó, estuvieron reunidas 800 mil personas, y de uno que dio en Madrid en 1982, cuando convocó a 300 mil espectadores.
El tenor, que vivió en México parte de su infancia y su juventud, interpretó un extraordinario repertorio que incluyó piezas de zarzuela, canciones navideñas y melodías populares mexicanas. Éstas últimas las cantó acompañado por un mariachi.
Entre las canciones que destacaron estuvieron Granada, del mexicano Agustín Lara, la zarzuela El Gato Montés, Júrame, de Consuelito Velázquez, Ella y El rey, de José Alfredo Jiménez, así como el villancico Noche de Paz.
Finalmente, deseó que México celebre en 2010 el Centenario de la Revolución y el Bicentenario de la Independencia con "serenidad, alegría y paz".
Domingo tenía previsto viajar ayer a Nueva York para ofrecer varias presentaciones.
Antes asistió a un acto donde el embajador de España en México, Carmelo Angulo, le nombró "embajador del aceite de oliva español en el mundo", titulo honorífico que el cantante aceptó porque es un producto que "no tiene peros".
Placido Domingo se mostró satisfecho por la entrega de más de 200 mil espectadores en su concierto celebrado la noche del sábado en el monumento al Ángel de la Independencia, en la capital mexicana, donde pudo haber cantado más de tres horas pero no lo hizo porque se le agotó el repertorio.
"Ayer terminamos ya por falta de repertorio (...) porque tienes un cierto número de horas para ensayar con las orquestas", explicó el tenor al comentar que por lo general en cada concierto canta hasta 16 piezas.
Indicó que él, su hijo Plácido Domingo Jr., con quien cantó a dúo, los músicos y las sopranos que le acompañaron se sintieron tan a gusto que se hubieran quedado una hora más, pero consideraron también al público, que estaba pasando frío ya que el espectáculo fue cielo abierto.