La Cumbre del Grupo de Río la próxima semana en México servirá de escenario para la primera entrevista entre los presidentes de Ecuador y Colombia desde la ruptura de relaciones en 2008, e impulsará la creación de una nueva organización regional exclusivamente latinoamericana y caribeña.
Según confirmó hoy el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, el mandatario de su país, Rafael Correa, y el colombiano Álvaro Uribe se reunirán en Cancún en el curso de la cumbre fijada para los próximos lunes y martes.
La entrevista puede ser el espaldarazo definitivo para la plena normalización de las relaciones entre los dos países vecinos, rotas desde marzo de 2008 a causa de una incursión militar colombiana en territorio ecuatoriano para atacar un campamento guerrillero.
Además de Correa y Uribe, han confirmado su asistencia los presidentes de la mayoría de los países miembros del Grupo de Río y dos de los tres mandatarios recientemente elegidos en América Latina, pero aun no investidos: el chileno Sebastián Piñera y la costarricense Laura Chinchilla.
El tercero, el uruguayo José Mujica, no acompañará finalmente al presidente saliente de Uruguay, Tabaré Vázquez, a Cancún, según informaron hoy medios locales.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, confirmó hoy su participación, pero aún no lo ha hecho el de Cuba, Raúl Castro.
"He decidido ir a México a la reunión del grupo de Río (...) hay temas importantes que tocar allí", señaló Chávez durante un Consejo de Ministros retransmitido por televisión.
El gran ausente en Cancún será el presidente hondureño, Porfirio Lobo, quien no ha sido invitado porque su país está suspendido en la Organización de Estados Americanos (OEA) debido al golpe de Estado que derrocó a Manuel Zelaya en junio pasado.
Las elecciones celebradas en noviembre en Honduras, en las que fue elegido Lobo, no son reconocidas por algunos países debido a que estaba aún al frente del país Roberto Micheletti, designado presidente por el Congreso hondureño después del golpe.
Lobo ha logrado ya avances significativos para ser aceptado por la comunidad internacional.
Hoy el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció por medio de un portavoz que es "importante retomar el diálogo" con Honduras y que ese país sea acogido nuevamente en la OEA.
El asunto va a ser tratado en la Cumbre de Cancún, al igual que la creación de una nueva organización regional, sin EE.UU. y Canadá.
Se trata de conformar "un nuevo espacio de diálogo, de concertación y coordinación regional", que permita sentar en una misma mesa a todos los países de la región para buscar acuerdos en asuntos de interés común, explicó hoy a Efe el subsecretario mexicano para América Latina y el Caribe, Salvador Beltrán del Río.
"De ninguna manera se pretende crear otra organización versus la OEA", explicó el viceministro, quien añadió que se trata de lograr una entidad "muy flexible" y que "cree no más burocracia".
Sin comentar esta propuesta, fuentes de la OEA recordaron a Efe que el secretario general, José Miguel Insulza, ha dicho en varias ocasiones que es partidario de un organismo regional que fortalezca la integración en Latinoamérica.
Por su parte, el portavoz del departamento de Estado para el Hemisferio Occidental, Charles Luoma-Overstreet, dijo hoy a Efe que el Gobierno de EE.UU. considera positivo que los países latinoamericanos se reúnan y analicen "cómo pueden cooperar de manera más eficaz para avanzar en objetivos comunes".
Aunque el subsecretario mexicano Beltrán del Río dijo a Efe que a su juicio hay consenso para la creación del nuevo organismo, esta misma semana el canciller de Perú, José Antonio García Belaúnde, opinó que el tema no se ha discutido con "suficiente profundidad".
En Cancún, junto con la Cumbre del Grupo de Río, se celebrará la segunda Cumbre de América Latina y el Caribe (CALC), en cuyo seno se tratará de la creación del nuevo organismo regional, que, según su impulsor, Lula da Silva, debe servir para discutir "sin tutelas" una agenda propia de desarrollo.
Los países representados en la cumbre de México también abordarán otras propuestas, como las relacionadas con la ayuda a Haití tras el devastador terremoto del 12 de enero.
Un día antes del inicio de la cumbre, los países de la Comunidad del Caribe (Caricom) celebrarán una reunión con México para promover sus relaciones bilaterales, en la que también se analizará la ayuda a Haití y a la que asistirá el presidente haitiano, René Préval.
Además, el Grupo de Río abordará los retos y oportunidades que se presentan a la región en la actual situación económica mundial, a partir de un análisis del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
La cumbre servirá, además, para encuentros regionales y bilaterales.
Los presidentes de los países del Sistema de Integración Centroamericana se reunirán el lunes y el mandatario de Guatemala, Álvaro Colom, propondrá a sus colegas acordar una reunión con el presidente estadounidense, Barack Obama, para abordar las perspectivas de una reforma migratoria integral en Estados Unidos.
Entre las bilaterales ya acordadas está una entre el presidente de Brasil y el de México, Felipe Calderón, para tratar de lanzar las negociaciones para un acuerdo de libre comercio entre las dos locomotoras económicas de la región.
El Grupo de Río es un mecanismo permanente de concertación política integrado por Antigua, Argentina, Bahamas, Barbados, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Granada, Guatemala, Guayana, Haití, Honduras, Jamaica, México, Montserrat, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, San Cristóbal-Nevis, San Vicente, Santa Lucía, Surinam, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela.