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El presidente Luiz Inácio Lula da Silva y varios de sus ministros calificaron hoy de satisfactorio el desempeño de la economía brasileña en 2009, aunque registró una retracción del 0,2 por ciento en medio de la crisis mundial.
El ministro de Hacienda, Guido Mantega, aseveró que en una reunión con Lula este calificó de excelente ese resultado, considerando los efectos de la crisis económica y financiera internacional.
De acuerdo con el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), en el 2009 el Producto Interno Bruto (PIB) presentó un reducción del 0,2 por ciento en comparación con el año anterior.
Tras referir que el año pasado el PIB sumó tres billones 143 mil millones de reales (cerca de un billón 750 mil millones de dólares), la entidad acotó que en el cuarto trimestre superó en dos por ciento al del tercer trimestre y en 4,3 por ciento al de igual lapso del 2008.
Pese a ese resultado negativo, Brasil se ubicó entre las 10 naciones del mundo y entre las seis del G-20 (las 20 principales economías) con mejor desempeño en 2009, puesto que otros países desarrollados tuvieron peores desempeños, con algunos aún empantanados en la crisis.
Según Mantega, Lula se preocupó más por el desempeño de la economía en el último trimestre del año pasado y en los dos primeros meses de éste en tanto las autoridades esperan un crecimiento del PIB superior al cinco por ciento.
Aseveró que Brasil cerró 2009 con "llave de oro" porque con su resultado del cuarto trimestre demostró haber dejado la crisis atrás, y apuntó exaltó que a diferencia de otras muchas naciones donde aumentó el desempleo, "aquí generamos cerca de un millón de nuevos puestos de trabajo".
Por su parte, el ministro de Planificación, Paulo Bernardo, indicó que pese al PIB negativo de 2009, se logró llegar a un resultado "menos malo" de lo que pronosticaban los números del primero, segundo y tercer trimestres.
Sin embargo -afirmó- terminamos con un buen ritmo de crecimiento, lo que refuerza la expectativa para este 2010.