Este debate es el primer paso para la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado para el año que viene, un trámite que el Ejecutivo central confía en sacar adelante gracias a la abstención de CiU y PNV y el eventual apoyo de alguna de las minorías del Grupo Mixto, frente al previsible rechazo de PP, ERC, IU, ICV, BNG, NaBai y BNG.
Aun así, el techo de gasto del próximo año, que contempla un recorte del 7,7% respecto al de 2010 en términos homogéneos, hasta los 122.256 millones de euros, tendrá que afrontar una segunda votación en el Senado, donde el PP y las minorías de izquierda cuentan con mayoría suficiente para rechazarlo.
De ser así, el techo de gasto regresaría al pleno del Congreso, donde el PSOE sólo necesita repetir su mayoría simple para dar luz verde definitiva al cuadro económico.