Parece sacado de tiempos remotos, pero no, se trata de la más rabiosa actualidad: el presidente de la Asociación de la Prensa de Cádiz, Fernando Santiago Muñoz, ha sido amenazado de muerte por parte de una treintena de empleados y familiares de la fábrica de electrónica y equipos automovilísticos Delphi, los cuales asaltaron la sede de la Asociación entre gritos y patadas.
Se trata de una violenta reacción a dos artículos de Fernando Santiago, en la prensa andaluza, sobre el absentismo laboral registrado en la planta de Puerto Real -que anunció recientemente su cierre-, y que, sin duda, va más allá de la protesta: es una intimidación y atenta claramente contra la libertad de expresión y de opinión, según ha puesto de relieve la Sección española de Reporteros Sin Fronteras, que ha lamentado y deplorado tales amenazas.
Pero lo peor vino después del asalto a la sede de los periodistas gaditanos: los obreros de Delphi, supuestamente, han colocado carteles con la foto y el número de teléfono de Santiago en la factoría del grupo americano. Se da la circunstancia de que el domicilio familiar del presidente de la APC se encuentra muy próximo a la fábrica. Fernando Santiago dice temer por su vida.
Las mujeres de Delphi presionan en el Congreso
Por cierto, que siguiendo con el tema de Delphi, una delegación de mujeres de trabajadores de esta empresa registrarán este miércoles en el Congreso de los Diputados varios millares de firmas contra el cierre de la planta y por un empleo digno.
Quien está moviendo los hilos políticos de la protesta por el cierre es el teniente de alcalde de Puerto Real, Alonso Lobato, de IU, naturalmente, que ha conseguido que por una horas se paralice la campaña electoral y que miembros del Grupo Parlamentario de IU junto con el senador Eduardo Cuenca reciban con todos los honores a esta delegación.
Las firmas se presentan un día después de que el presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, prometiera ayudas en Sevilla a los trabajadores de la planta.