La Audiencia Provincial de Madrid ha confirmado "íntegramente" la sentencia del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Valdemoro (Madrid) que condenaba al encargado de mantenimiento a 12.000 euros de multa y a 3.600 euros a la encargada de vigilancia de los monitores por la muerte del joven sevillano Francisco Javier Infante, fallecido en una atracción el 13 de agosto de 2005.
Según indicó el abogado de la familia del joven, Santiago Sanchíz, la sentencia desestimó el recurso presentado por la defensa del parque en la que reclamaba la libre absolución de los dos condenados. De igual modo, explicó que "la sentencia es firme y contra la misma sólo cabría recurso ante el Tribunal Constitucional".
No obstante, el letrado descartó este extremo, ya que "el recurso de amparo sólo procede cuando se vulnera algún derecho fundamental, lo que no se ha producido en este caso porque no se ha producido ninguna irregularidad en el proceso judicial".
Asimismo, explicó que "lo importante" de esta sentencia es que "demuestra que hay una falta de seguridad en el parque, puesto que se ha condenado a dos personas encargadas del mantenimiento y de la vigilancia".
Por su parte la familia del joven fallecido mostró su alegría por el fallo de la Audiencia madrileña. La hermana de Francisco Javier, Sonia Infante, aseveró que "ha sido una gran satisfacción para nosotros porque se ha demostrado que había responsabilidad del parque y que no fue por culpa de mi hermano como ellos aseguraban".
En cuanto al procedimiento civil para reclamar una indemnización que aún está pendiente, el letrado señaló que tienen, a partir de ahora que la sentencia ya es firme, un año para reclamarla, "por lo que vamos a comenzar a estudiar cuánto le correspondería a la familia para solicitarla".
Los hechos tuvieron lugar el pasado 13 de agosto de 2005 cuando Francisco Javier, de 23 años, se soltó el arnés de seguridad cuando se encontraba montado en la atracción conocida como 'Hotel Embrujado', siendo arrollado repetidas veces por ésta, lo que le provocó traumatismo craneoencefálico y parada cardiorrespiratoria.