En la reunión estuvieron presentes el ex gobernador del estado Zulia, Manuel Rosales, así como también el ex gobernador de Sucre, Ramón Martínez, el ex gobernador de Yaracuy, Eduardo Lapi, el ex gobernador de Aragua, Didalco Bolívar, el Presidente de la CTV, Carlos Ortega, los ex alcaldes Carlos Barboza y Rodolfo “Popo” Barráez, el ex diputado Oscar Pérez y el ex presidente la FCU de la ULA, Nixon Moreno.
Los participantes del encuentro reconocieron el esfuerzo de la Mesa de Unidad Democrática y sus integrantes en la reivindicación del voto como herramienta de lucha, que desde el 2006 comenzó con Rosales como candidato presidencial.
Luego de varias jornadas de evaluación de la jornada electoral del pasado 26 de septiembre, concluyeron que los resultados muestran que el camino es la unidad, “y que debemos entender que el mandato popular es maternos unidos”.
“El pueblo espera que nos mantengamos unidos en la solución de sus problemas, tales como la inseguridad personal, el alto costo de la vida, falta de vivienda, pésimos servicios públicos y una fracasada economía que despilfarra los dineros públicos sin control. Por ello, la agenda social es nuestra prioridad”, enfatizaron.
Los dirigentes políticos expresaron que mientras el gobierno venezolano ha dilapidado sin control más de 990 mil millones de dólares en los últimos once años, el régimen mantiene una fracasada política económica, con un comunista control de cambio, expropiación de empresas eficientes e imponiendo un frustrado capitalismo de Estado con la inflación más alta de la región. “Esto va a cambiar, porque la Nueva Asamblea Nacional, ahora es plural” dijeron los presentes.
Por otra parte, los activistas destacaron que en las pasadas elecciones parlamentarias, se violó el principio de la representación proporcional, pues a pesar de que ya representamos el 52% de los electores en Venezuela, la unidad democrática tiene menos diputados.
Coincidieron en estrechar las relaciones con las organizaciones democráticas internacionales, para sensibilizar al mundo con la situación real de Venezuela, y en entender que cualquier ayuda al régimen que oprime actualmente a Venezuela, es apoyar las relaciones irregulares con grupos terroristas ligados a la narco política que amenazan la estabilidad democrática y el sistema de libertades en la región.
Asimismo, resaltaron que cada día más es demostrable, que el régimen Castro-Chavista que maniobra en Venezuela, usa los Tribunales de Justicia para criminalizar a la disidencia política, tanto con la oposición democrática, como es su caso, como contra la disidencia interna de su partido.
Imprimieron en sus palabras, que “en Venezuela si hay presos y perseguidos políticos, se usa el mecanismo de INTERPOL para el interés político personal del gobernante de turno, cuestión que viola los derechos inalienables de los seres humanos y los principios fundamentales de la democracia”.
Finalmente los congregados, sostuvieron comunicación con la comunidad chilena en Lima, con quien compartieron la alegría mundial del rescate de los mineros en la tierra hermana de Chile, demostrando que los problemas donde la vida humana es prioridad, se enfrentan con unidad, cooperación, fe y gobiernos eficientes.