El controvertido viaje oficial a Guinea de una delegación del Congreso encabezada por el presidente de la Cámara, José Bono, ha traído una gran polémica. En la delegación debían haber figurado representantes de todos los grupos de la Comisión de Asuntos Exteriores, pero el portavoz del PNV, Josu Erkoreka –que puso como excusa un viaje a Estados Unidos-, así como el grupo formado por ERC-IU-ICV -cuyo portavoz es Gaspar Llamazares-, se negaron a participar en él. No así el presidente de dicha Comisión y portavoz de CiU, Josep Antoni Durán y Lleida, que llegó a decir que iba porque “no tenía más remedio”. Como se sabe, también se sumaron el portavoz del PP, Gustavo de Arístegui, y el diputado socialista Álex Sáez.
Pero una de las declaraciones que ha hecho Bono ante Obiang -“es muchísimo más lo que nos une que lo que nos separa”- ha caído como un ‘bomba’ en círculos de la izquierda parlamentaria. Así, ICV se ha apresurado a pedir la comparecencia en el Congreso de la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, para que explique por qué autorizó el Gobierno dicho viaje que incluía una entrevista “con el dictador de ese país africano, Teodoro Obiang”, según lamenta la diputada de este grupo Núria Buenaventura, en el escrito que ha registrado este viernes en la Cámara.
“Una vez más, en la política exterior española se prima los intereses económicos por delante de la defensa de la democracia y de los derechos humanos”, denuncia la diputada, que añade que “tampoco los lazos culturales con Guinea se pueden poner de excusa para visitar un régimen dictatorial porque de esta manera se le está justificando”, recordando que Jiménez declaró el jueves en TVE que la visita se entendía “por ser el país africano el único donde se habla castellano en ese continente”.
El Congreso ha hecho pública este viernes una nota con los resultados obtenidos por la delegación en este polémico viaje en la que se resalta que el presidente del Congreso destacó ante las autoridades ecuatoguineanas "la necesidad de un aprendizaje compartido de los valores africanos y los valores democráticos europeos".
Además, se explica que en los encuentros mantenidos con empresarios u otras personalidades "se ha reconocido una voluntad decidida de favorecer los intereses comerciales y culturales entre ambos países", que es en realidad el objetivo prioritario de dicho viaje.