Coherencia política
miércoles 30 de marzo de 2011, 11:20h
Los bandazos políticos no son buenos consejeros y provocan resultados electorales muy negativos. En los últimos tiempos se ha impuesto entre los dirigentes políticos la figura del asesor de imagen y de experto en marketing electoral que condiciona decisiones políticas según la tendencia de las encuestas y de las presiones de los medios de comunicación. Sin duda, estos aspectos tienen su influencia e importancia, inmersos en la sociedad de la información, pero los ciudadanos valoran mucho más la coherencia política y la solidez de un dirigente político con sus principios y valores. También es cierto que los votos oscilan siempre por el interés particular de cada uno y que tiene que ver con la buena salud de su economía doméstica, pero, al final, lo que prevalece es la opción que pueda crear mayor confianza y credibilidad para la solución de los problemas generales.
Gobernar ofreciendo a los ciudadanos lo que desean conseguir fácilmente, a golpe de subvención aunque vaya en contra de las posibilidades y de los intereses del país, es pan para hoy, votos y autocomplacencia, pero crisis para mañana, desempleo, sufrimiento y descrédito. El mundo es muy imperfecto y la influencia del consumismo y la superficialidad está a la orden del día pero la cruda realidad es inexorable cuando hay que rendir cuentas y los recursos son limitados. Gobernar es saber administrar adecuadamente lo que hay y procurar las inversiones necesarias para progresar con el esfuerzo y el trabajo de todos.
La especulación y el pelotazo suelen terminar en el abismo o en los juzgados. Puede que usted, querido lector, piense que todo lo leído es una obviedad en un mundo injusto y competitivo donde deberían imperar otros principios y valores. Tiene razón, pero algunos lo olvidan con facilidad y caen en la tentación del populismo de última hora creando mucha desconfianza entre sus ciudadanos. Tenemos ejemplos claros: Angela Merkel en Alemania y sus vaivenes nucleares y en la OTAN con fracaso electoral regional; Nicolas Sarkozy en Francia y su protagonismo excesivo pagado en los comicios locales con notable subida de la extrema derecha. En España, tenemos duros deberes pendientes.