El recién elegido secretario general del Partido Socialista Madrileño (PSM), Tomás Gómez, afirmó este lunes que realizará una oposición de "mano tendida", aunque su política será "dura e inflexible con aquellas acciones del Gobierno regional que perjudiquen a los intereses de los madrileños". Gómez señaló este lunes que su objetivo es que Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, "gobierne bien".
El líder de los socialistas madrileños se inclina por una oposición "serena, seria, constructiva". En el ámbito sanitario, por ejemplo, se muestra partidario de alcanzar acuerdos para buscar un modelo que ofrezca calidad a los ciudadanos "gobierne quien gobierne".
Su primera crítica, sin embargo, fue para la última Ley aprobada por el Gobierno regional: La Ley de Medidas Urgentes, a la que Gómez tachó de "ley chapuza", que incluye la limitación de construir edificios por encima de cuatro alturas. En este sentido, indicó que esta normativa no resolverá el problema de la vivienda. Sin embargo, dice haber tendido la mano a la presidenta Aguirre, para llegar a "un gran acuerdo y pactar una Ley del Suelo que asegure que la vivienda sea un derecho al alcance de todos los ciudadanos en la Comunidad de Madrid".
Por otro lado, Gómez rechazó el nacimiento de un 'tomasismo' surgido del apoyo del 90% de los delegados en el Congreso. "Estoy en contra de crear una nueva familia política. Ha sido un congreso diferente a los demás que ha introducido el cambio y la modernidad y lo van a comprobar los ciudadanos de aquí en adelante. Este partido se va a convertir en más ágil, más próximo, mucho más cercano, que permita la alternancia en la Comunidad de Madrid", manifestó.

Con respecto al electorado madrileño puntualizó que "Madrid es sociológicamente de centro-izquierda. Hay una mayoría social progresista en el ámbito de nuestra comunidad. El objetivo que nos hemos planteado como prioridad desde la dirección política es traducir esa hegemonía de mayoría progresista en hegemonía política socialista. Cuando el PSOE pierde elecciones suele ser porque una parte influyente de nuestros votantes se queda en casa", agregó. "Las elecciones en Madrid no las ha ganado el Partido Popular, sino que las han perdido los socialistas", agregó.
Por otra parte, Gómez dijo compatibilizará sus responsabilidades políticas en el PSM con mantener su palabra de ser alcalde de Parla durante los próximos cuatro años, aunque serán los últimos. "Mi único patrimonio es mi palabra y no voy a faltar a ella", planteó.
Gómez dijo que es "política ficción" la posibilidad de llegar a ser presidente de la Comunidad de Madrid porque las elecciones fueron hace sólo dos meses, "es política ficción". "Yo puedo comprometerme en este momento a no anteponer los intereses personales a los intereses de los madrileños, dentro de cuatro años elegiremos a los mejores hombres y mujeres para la candidatura a la presidencia de la comunidad de Madrid, para la Alcaldía de la ciudad de Madrid y para todas las alcaldías de los municipios de la región", dijo.
Diálogo en Leganés
El secretario general del PSM, que hoy liderará su primera reunión de la Ejecutiva regional, fue contundente respecto al caso de Leganés, que será el primer problema al que se va a enfrentar en el cargo.
"Hay que arreglar los problemas con diálogo, hablar con todos los compañeros. Leganés es la prioridad número uno que tiene la dirección regional porque afecta a la institución, está afectando directamente a los ciudadanos. Hay que buscar los puntos de entendimiento", dijo respecto a la ausencia en el primer pleno tras la moción de censura contra el PP de cuatro ediles socialistas.
El sucesor de Rafael Simancas destacó también que el PSM adaptará su política a las "nuevas circunstancias" de la sociedad madrileña, "una región mucho más moderna, mucho más compleja, con más calidad de vida que hace ocho o diez años", y con "nuevos problemas propios de una sociedad compleja que requieren soluciones diferentes". Para lograr el cambio dice que hablará con con colectivos sociales, con organizaciones no gubernamentales, con fuerzas sindicales, con entidades ciudadanas, y, también, buscar mecanismos para hablar con muchos miles de ciudadanos, que son la mayoría que no militan en ningún colectivo social pero que tienen mucho que decir", agregó.